3/26/2006

En Celoriu, coelo coelorum...

Dice el dicho que "En Celorio, coelu, coelorum, pero en Porrua, porruorum", Celorio y Porrua, como buenos pueblos vecinos de Llanes han tenido una antigua enemistad, Porrúa dependió eclesiasticamente durante mucho tiempo de Celorio. Para al fin festejar su independencia como parroquia, se celebró una solemnisima función religiosa en la nueva iglesia de Porrúa, oficiando un sacerdote forastero y de nombradía. Cuando en el pasaje normal de la misa, el cura cantó lo de "coelo y coleorum" (pronunciado por supuesto, "celo, celorum") el alcalde de Porrúa creyendo que tales palabras se referían a Celorio, interrumpió el canto y dijo: "En celoriu, celo celorum, pero en Porrúa, porruorum". y el cura, si quiso terminar la misa tuvo que cantar lo de "Porrúa porruorum".
Nada que ver, a lo mejor si, con el articulo de Manuel Vicent de hoy sobre el "raitan" Zapatero y sus enemigos ibéricos. Lo llaman el pájaro del jardinero, al menos en Inglaterra, porque como dice Manuel Vicent, alli es uno mas de la familia. Otra cosa distinta es lo que pasa por aqui, que de su nombre cientifico Erithacus rubecula queda en Raitan pero ademas de admirado es perseguido, y no solo por los gatos, aún así es facil verlo remoloneando alrededor de los jardineros de por aqui, por si cae algo aprovechable.
Salud
Alvaro
P.D.: Esta semana debería ser obligatoria una tertulia, salvo por causas de fuerza mayor ¿no os parece?

Petirrojo

MANUEL VICENT
EL PAÍS - 26-03-2006

El petirrojo pasa los veranos en el norte de Europa donde las costumbres de este pájaro son absolutamente respetadas: entra en las cocinas de las casas y los padres, los niños, los perros y los gatos lo aceptan como uno más de la familia. El petirrojo no es un pájaro audaz, sino simplemente confiado, porque después de veranear durante siglos en Escandinavia, en Holanda o en Inglaterra lleva esta coexistencia pacífica codificada en su cerebro, pese a que éste es del tamaño de un cacahuete. Cuando comienza el frío en Europa el petirrojo viene a invernar a España y aquí trata de seguir practicando las mismas reglas que ha aprendido en aquella refinada escuela de verano. Una mañana de noviembre se presenta en el alfeizar de la ventana y, sin pensarlo dos veces, da una ligera revolada y se posa en una mesa para picotear las migas que han quedado del desayuno. A pequeños saltos conquista después el interior de la cocina hasta llegar al fregadero. Un gato español no es ni de lejos un gato de Escandinavia. Mientras el petirrojo va saltando de acá para allá, el gato español, adormilado en un rincón, se despierta y en el primer momento no da crédito a lo que ven sus ojos. ¿Cómo es posible, parece pensar, que este insensato se meta en mis dominios sin saber el peligro que corre?. El gato se relame, se acerca muy despacio por detrás, da un zarpazo y se come al pájaro. Puede suceder que al dueño de la casa le gusten también los pajaritos fritos: en este caso entre él y el gato se establece una dura competencia por ver quien se lo zampa primero. Si esta lección de ornitología se aplicara a la política española actual, sin duda, el petirrojo audaz sería Rodríguez Zapatero, que se ha metido hasta el fondo en la cocina del poder, creyendose firmemente su papel de demócrata aprendido de sus antepasados republicanos. Otros políticos socialistas en el subconsciente creían que habían llegado a la Moncloa por un favor pasajero de la derecha; en cambio Zapatero es el primero que gobierna desde la izquierda sin complejo de okupa e incluso puede suceder que en esta vez el petirrojo se coma al gato. Una política progresista ejecutada con plena convicción podría convertir en poco tiempo en una antigualla a esos políticos de la derecha agreste, que sólo dan zarpazos y mientras el petirrojo los evita dando pequeños saltos en la cocina, dentro de unos años, al volver la vista a atrás, tal vez se vea lo lejos y antiguos que han quedado Rajoy y Aznar, sentados en la moqueta sin quitarse la corbata.

1 comentario:

LUNA dijo...

Biennn, esto funciona, ya pensaba que era una "rara avis", pero ya veo que no. A ver si entre todos somos capaces de menear un poco esta ciudad y esta C.A. que están muy adormecidas.
Tendré que darle las gracias también a tu chica por pasarte mi dirección.
Saludos