10/15/2009

Gürtel y los efebófilos

Es dificil predecir que sacaremos en consecuencia del caso Gürtel, pero hasta ahora ha servido para apantallar otras noticias, algunas supuestamente silenciadas interesadamente, como es el caso del "repugnante chivatazo del bar Faisán", dicen, que se utiliza como argumento para explicar la preponderancia día si y día también, de Gürtel en las primeras de los periódicos, de casi todos, y del resto de medios de comunicación.
Pero en tanto se nos escapa de las manos una noticia excelente que al fin sienta doctrina donde no la había y se agradece la nueva postura, con perdón, impulsada desde el Vaticano que establece claramente la distinción entre algunas variantes (algunos lo llaman desviaciones) sexuales que no conociamos y además con la virtud de no tener perfíl delictivo. Así el arzobispo Silvano Tomasi, representante permanente del Vaticano en la ONU, le ha puesto nombre a la infamia de los curas que abusan de menores y que establezca que "solo" un 5 % de los curas son Efebófilos no Pederastas (que todavía hay clases), osea, "homosexuales que se sienten atraidos por menores", a diferencia de otras religiones, que son muchos mas. Hay que oir lo que le contestaron los rabinos de Nueva York sobre "las tragedias comparadas".


Poder público, fines privados

PATXO UNZUETA 15/10/2009

Un aspecto llamativo del caso Gürtel es que personas adultas y con experiencia política se pusieran en manos de una cuadrilla de facinerosos, asumiendo una fuerte dependencia de ellos. Álvaro Pérez, El Bigotes, cabeza de la trama en Valencia, le dijo a Garzón que su organización llevaba "el día a día del partido", montándole "actos casi a diario: mítines, ruedas de prensa, presentaciones...". Si esas actividades, las propias de cualquier partido, las organizaba una entidad externa, ¿qué hacían los dirigentes, asesores y demás personal a sueldo del partido? La dependencia llega al extremo de que el secretario general, Costa, le pida a El Bigotes que interceda ante el presidente Camps para que le meta en su Gobierno; y el propio Camps recurre a esa mediación para que le consiga una foto con Obama.

Si todo se encarga fuera, ¿qué hacen los dirigentes y asesores a sueldo del partido?

El político vocacional y altruista pasó a la historia, pero el político profesional clásico, que pone su conocimiento y experiencia al servicio del partido, también se ha pasado de moda: ahora su trabajo consiste en encargar trabajos a otros. Los informes encomendados por el Gobierno catalán a asesores externos, muchos de ellos ligados a los partidos que lo forman, han suscitado una emoción limitada en esa comunidad y apenas ha trascendido fuera de ella. Sin embargo, esa forma de canalizar dinero público hacia bolsillos privados o del partido recuerda al montaje de los informes ficticios de Filesa, que tanto escándalo suscitaron a comienzos de los noventa.

Seguramente, no todos los informes son tan esotéricos como algunos de los que la prensa ha citado desde que se destapó el asunto (y que los miembros del Govern se resisten a hacer públicos, sin duda porque les da vergüenza que se conozcan). En primavera se supo que los había sobre temas como el cultivo de la chufa, el murciélago Nana o la almeja brillante; o uno que respondía a la petición de "argumentos para el fomento del juguete no sexista": alguien estaba a favor de ese tipo de juguetes, pero necesitaba ayuda para saber por qué. Otros que se han conocido este otoño son igual de absurdos, como el destinado a conocer la opinión que los niños tienen de la consejera de Sanidad o la que los columnistas de la prensa catalana tienen de los partidos del tripartito de Montilla.

En 2007, ese Gobierno encargó 2.967 informes externos, con un coste de 32 millones de euros. De una muestra de 300 analizados por una empresa auditora, 49 fueron considerados superfluos: directamente inútiles o que podían haber sido realizados por personal a sueldo del Gobierno. Esos 49 informes costaron 729.000 euros. Extrapolando la cifra en relación con los casi 3.000 encargados sale un coste (o sea, un dispendio) de siete millones de euros.

Una ironía del destino ha querido que uno de los informes, que versaba sobre "buenas prácticas en el sector cultural", fuera encargado (por 11.600 euros) al secretario de la Fundació Orfeó Català, recientemente destituido por el caso Millet: la estafa de guante blanco por un importe de 20 millones de euros, una parte de los cuales fue canalizada hacia una asociación ligada a CiU, a modo de blindaje público de la corrupción particular. Con el añadido de que la entidad saqueada recibió en los últimos diez años fuertes subvenciones del Ministerio de Cultura (25 millones de euros), la Generalitat (6,7 millones) y el Ayuntamiento de Barcelona (4,3 millones).

Cuando la economía iba viento en popa, no había mucha presión para que las instituciones subvencionadas rindieran cuentas de la utilización de los dineros públicos. Está por ver si seguirá siendo así con cuatro millones de parados, y si los escándalos de corrupción tienen repercusiones electorales. Algún sondeo reciente (Público, 12-10-09) indica que el PP sí pierde votos (por la corrupción), pero menos que el PSOE (por la crisis). Esto puede deberse a que a quien gobierna se le considera responsable en alguna medida de no haber impedido la corrupción; pero también a que la irritación que provoca el desempleo masivo favorece el trasvase de votos del partido gobernante al de la oposición, mientras que la corrupción más bien favorece la abstención.

El descrédito de los partidos es otro factor que la crisis ha potenciado. Existe el riesgo de que ese descrédito aliente a su vez el surgimiento de movimientos populistas o antisistema, de insumisión fiscal o de impugnación de la democracia. Hay algún síntoma de esto, pero la propia crisis puede ser una ocasión para que los partidos se reformen internamente, adoptando métodos de funcionamiento más austeros (como la crisis del petróleo de los años setenta sirvió para modificar algunos usos del consumo energético) y comprometiéndose a rendir cuentas del dinero que reciben y administran.

Un experto en la materia propuso hace años esta ecuación para definir la propensión a la corrupción: monopolio de la decisión pública, más discrecionalidad en la decisión, menos obligación de rendir cuentas. No es casual que la corrupción tienda a florecer en los periodos o territorios en que la oposición está muy debilitada frente a Gobiernos con mayoría absoluta. El poder ciega y el poder absoluto ciega absolutamente.


10/06/2009

Cambio climático

"Los que expresan dudas sobre el cambio climático están mal informados o tienen otra finalidad".

Sabiamos que el profesor Ricardo Anadón, catedrático de Ecología de la Universidad de Oviedo y único cientifico de la Universidad asturiana miembro del Panel intergubernamental de Naciones Unidas para el cambio Climático, se expresaba con esa rotundidad cuando aludía a los que a menudo salen en los medios de comunicación con un discurso ideológico en contra del cambio climático. Aprovechando la vecindad invitamos al profesor Anadón para dar una charla sobre tan importante cuestión y nos ratificó la seriedad de los datos, que ponen en evidencia la acelerada evolución climática experimentada desde el inicio de la revolución industrial, en la que coincide mayoritariamente el mundo cientifico, y la frivolidad con que algunos políticos y asimilados le quitan importancia, un poco como aquella figura del que señalando la luna, los tontos solo se fijaban en su dedo.

9/11/2009

El Miedo global

EL MIEDO GLOBAL, de Eduardo Galeano

Los que trabajan tienen miedo de perder el trabajo.
Los que no trabajan tienen miedo de no encontrar nunca trabajo.
Quien no tiene miedo al hambre, tiene miedo a la comida.
Los automovilistas tienen miedo a caminar
y los peatones tienen miedo de ser atropellados.
La democracia tiene miedo de recordar y el lenguaje tiene miedo de decir.
Los civiles tienen miedo a los militares,
los militares tienen miedo a la falta de armas,
las armas tienen miedo a la falta de guerras.

Es el tiempo del miedo.
Miedo de la mujer a la violencia del hombre
y miedo del hombre a la mujer sin miedo.
Miedo a los ladrones, miedo a la policía.
Miedo a la puerta sin cerradura,
al tiempo sin relojes, al niño sin televisión.
Miedo a la noche sin pastillas para dormir
y miedo al día sin pastillas para despertar.
Miedo a la multitud, miedo a la soledad,
miedo a lo que fue y a lo que puede ser,
miedo de morir, miedo de vivir.

9/02/2009

Epidemias

Se reabre el curso escolar, el tertuliano y el politico, bueno el politico nunca cierra, para nuestra desgracia en vacaciones frivolizan aún mas con las cosas serias,y tenemos a las puertas una epidemia que amenaza incluso con llegar a acuerdos gobierno y oposición, no así tanto entre las autoridades sanitarias y los médicos, que en buena medida consideran alarmista los anuncios sobre la extensión y gravedad de la epidemia de gripe A. Hoy Félix Ovejero dice en un artículo en El País:

"(...) La dificultad última radica en la particular naturaleza de la actividad política. Mientras en los restaurantes, salvo en los de postín -en los que, en realidad, nosotros no probamos los platos, sino que los platos nos prueban a nosotros y, si no nos gustan, tenemos un problema-, uno, mal que bien, es capaz de reconocer lo mejor, en política no hay un modo inequívoco de identificar la buena gestión. Sobre todo, la gestión que evita que los problemas aparezcan, gestión que, por definición, no deja trazas y, por ende, no luce. Las epidemias que no prosperan son el mejor ejemplo. Cuando se desencadenaron enfermedades como la de las vacas locas o la gripe aviar no faltaron los que, al ver que las cosas no pasaban a mayores, acusaron de tremendista a la OMS, que, precisamente, con su rápida intervención contribuyó en buena parte a que las cosas no pasasen a mayores. Una reacción parecida a la del ex seleccionador de fútbol, Clemente, quien descalificaba los controles antidoping porque "no sirven para nada, como lo prueba el que no hayan pillado a nadie..."

Pero no todo va a ser malas noticias, incluida la situación económica y los datos del paro, una autentica epidemia de consecuencias imprevisibles, nuestro corresponsal en la villa de Cué, del (gran) oriente asturiano, Alfonso Celorio, nos envia una crónica a resultas de unos papeles encontrados en los archivos diocesanos relacionados con el antiguo monasterio de San Antolín de Bedón, que relatan la creación de órdenes religiosas singulares relacionadas con epidemias y guerras de otros tiempos.

Cuerpo de Pajilleras del Hospicio de San Juan de Dios, de Málaga, cuyo relato de su existencia es como sigue:

En diciembre de 1840, se autorizaba la creación (merced a una especialísima dispensa del Obispo de Andalucía) del Cuerpo de Pajilleras del Hospicio de San Juan de Dios, de Málaga.

Las pajilleras de caridad (como se las empezó a denominar en toda la península) eran mujeres que, sin importar su aspecto físico o edad, prestaban consuelo con maniobras de masturbación a los numerosos soldados heridos en las batallas de la reciente guerra carlista
española.
La autora de tan peculiar idea, había sido la Hermana Sor Ethel Sifuentes, una religiosa de cuarenta y cinco años que cumplía funciones de enfermera en el ya mencionado Hospicio. Sor Ethel había notado el mal talante, la ansiedad y la atmósfera saturada de testosterona en el pabellón de heridos del hospital. Decidió entonces poner manos a la obra y comenzó junto a algunas hermanas a "pajillear" a los robustos y viriles soldados sin hacer distingos de grado. Desde entonces, tanto a soldados como a oficiales, les tocaba su "pajilla" diaria. Los resultados fueron inmediatos.

El clima emocional cambió radicalmente en el pabellón y los temperamentales hombres de armas volvieron a departir cortésmente entre sí, aún cuando en muchos casos, hubiesen militado en bandos opuestos.
Al núcleo fundacional de hermanitas pajilleras, se sumaron voluntarias seculares, atraídas por el deseo de prestar tan abnegado servicio. A estas voluntarias, se les impuso (a fin de resguardar el pudor y las buenas costumbres) el uso estricto de un uniforme: una holgada hopalanda que ocultaba las formas femeniles y un velo de lino que embozaba el rostro.

El éxito rotundo, se tradujo en la proliferación de diversos cuerpos de pajilleras por todo el territorio nacional, agrupadas bajo distintas asociaciones y modalidades. Surgieron de esta suerte, el Cuerpo de Palilleras de La Reina, Las Pajilleras del Socorro de Huelva, Las Esclavas de la Pajilla del Corazón de María y ya entrado el siglo XX, las Pajilleras de la Pasionaria que tanto auxilio habrían de brindarle a las tropas de la República.

7/21/2009

Collioure

De una visita a Collioure:

A pesar del ambiente veraniego que abarrota el pequeño pueblo, la playa, las terrazas y hasta la riera seca que hace de improvisado aparcamiento, es imposible sustraerse a los acontecimientos de hace 70 años cuando otra marea humana, mucho menos alegre y definitivamente derrotada, buscaba la forma de abandonar aquel pais que ya no era el suyo, sino de unos salvajes que agitaban banderas y crucifijos y prometían un falso perdón para los que se entregaran.
Hasta aqui logró llegar Antonio Machado y su madre Ana Ruiz, junto con su hermano José y su esposa. En el pequeño cementerio Antonio y su madre ocupan una única tumba tapada con una losa en la que han grabado sus nombres y en la que no faltan banderas republicanas, placas de homenajes, escritos en papeles sueltos de visitantes, flores y versos.

Las últimas horas fueron relatadas por Pablo Corbalán, en Tiempo de Historia, 1975:

(...) " Antonio Machado, acompañado de los suyos y conducido por Corpus Barga, llegó a Collioure el 28 de enero del 39. Desde la estación al pueblo, Barga tuvo que llevar en brazos a doña Ana Ruiz. Al llegar a la plaza principal encontraron el hotel Bougnol-Quintana, en el que quedaron alojados y del cual ya no saldrían ni el poeta ni su anciana madre. Para que el grupo pudiera desenvolverse mejor, la esposa de José Machado cargó con las maletas y don Antonio y doña Ana quedaron en una tienda de antigüedades hasta que Barga, José y la mujer de éste volvieron por ellos. En el pequeño hotel -sólo tiene dos plantas- les recibieron la señora Quintana y su hijo, que les ofrecieron habitación en la planta alta. Al día siguiente, Sarga tomó el tren de París. Los Machado quedaron solos. Doña Ana apenas si puede moverse de la cama, y don Antonio permanece largas horas junto a ella. A veces la deja al cuidado de la hotelera, mientras él y su hermano pasean por las callejuelas del pueblo o van a contemplar el mar. Collioure es alegre, pero para ellos su alegría blanca y azul nada significan. A la hora del almuerzo y de la comida, don Antonio ruega a la señora Quintana que ponga la radio para escuchar las noticias de lo que está ocurriendo en España. La señora Quintana se afana por cuidar a sus huéspedes y les atiende con cariño. Don Antonio, dándose cuenta de su desvalimiento económico, le dice: "Ya que no tengo dinero para pagarte, le haré un poema". El 9 de febrero le escribió a José Bergamín. En la carta le da cuenta de su situación: "Después de un éxodo lamentable, pasé la frontera... en condiciones empeorables (ni un solo céntimo francés), y hoy me encuentro en Collioure... y gracias a un pequeño auxilio oficial, con recursos suficientes para acabar el mes. Mi problema más inmediato es el de poder residir en Francia hasta encontrar recursos para vivir en ella de mi trabajo literario o trasladarme a la URSS, donde encontraría amplia y favorable acogida". Le pide que muestre su agradecimiento a la Asociación de Escritores franceses e insiste en que le solucione su situación económica. Pero, "realmente -refiere José Machado- venía herido de muerte del fatal éxodo... Su grandeza espiritual se sobrepuso a tantas fatigas -espirituales y corporales- con la resignación de un verdadero santo". El cansancio del poeta es inmenso y en uno de sus paseos, le dice al hermano: "¡Quién pudiera vivir ahí tras una de esas ventanas, libre ya de toda preocupación!". Fue su última salida. Cayó en cama. El 18 de febrero empeoró su neumonía, complicándosele con una gastroenteritis. Con lo ojos cerrados y ya delirante, repetía: Merci, madame; mercí, madame, agradeciéndole a la señora Quintana sus cuidados. Sus últimas palabras fueron: "Adiós, madre". Murió a las cuatro de la tarde del día 22. Su hermano encontró, en uno de los bolsillos de su gabán, unos papelitos escritos y arrugados. En uno de ellos recordaba a "Guiomar"; en el otro podía leerse un solitario verso: "Estos días azules y este sol de la infancia". Como Collioure estaba llena de refugiados españoles, la noticia de la muerte del poeta se corrió inmediatamente, y hasta su cuarto del hotel llegaron oficiales y soldados, que cubrieron su cadáver con una bandera tricolor y lo rodearon de flores. Desde París, Jean Cassou pidió que fuera trasladado a la capital francesa para ofrecerle un entierro con gran pompa, pero la familia se negó. Y fue sepultado al día siguiente. El féretro fue llevado a hombros por seis milicianos. Toda la población, hasta el alcalde, le acompañaron al cementerio. Doña Ana Ruiz falleció tres días después que su hijo. Y fue enterrada a su lado, en un panteón que había ofrecido una señora francesa, amiga de la señora Quintana."





7/05/2009

Gorbeia-Perejil

"Al alba, y con un tiempo duro con viento de levante de 35 nudos..." así explicaba el entonces ministro de defensa Federico Trillo la surrealista "liberación" del islote Perejil, que ha vuelto a ponerse de moda gracias a los gudaris vascos del PNV comandados por Urkullu, que ha querido quitarse de la espina de ver ondear la bandera del estado (española, po supuesto) en lo alto del monte Gorbea ("en lo mas alto hay una cruz de amor...") escenificando una guerra de banderas muy del gusto de nacionalistas, de todo signo y condición. Para mediar en el conflicto, ponemos nuestro granito de arena en la disputa textil aportando foto de la hazaña montañera llevada a cabo por un conocido grupo de montaña asturiano, que hizo ondear la enseña astur debajo mismo de la cruz del Gorbea, al tiempo que entonaba el obligado "Asturias, Patria querida" como si tal cosa.

7/02/2009

Callejeros

De la profusión y a menudo arbitrariedad de los callejeros de nuestras ciudades y pueblos proviene aquella anécdota de Santiago Ramón y Cajal, por la que un vecino del ilustre investigador, el doctor Mata, colgó una advertencia, molesto por las continuas confusiones:

En este humilde portal
no vive ningún Cajal

A lo que Ramón y Cajal respondió con otra nota:

Vive en esta vecindad
cierto médico poeta
que al fin de cada receta
pone "Mata" y es verdad

Sobre el callejero y sus coincidencias escribe hoy Espinás en El Periodico.

Hablan las placas de las calles

JOSEP MARIA Espinàs
Soy un lector curioso de guías urbanas, nomenclátores y guías telefónicas. Si tengo un rato que me parece libre –en casa o cuando estoy en la habitación de un hotel en el extranjero–, leo la información que tengo a mano, sea la que sea. No porque la encuentre útil, sino porque me distrae y, a menudo, me divierte.
Tengo un nomenclátor de Barcelona entre cuyas páginas guardé hace tiempo una lista de raras coincidencias. No sé si desde entonces los nombres de las calles han cambiado; alguno quizá ha desaparecido tragado por una avenida, pero el juego es sorprendente.

En el nomenclátor puede comprobarse cómo se conectan las calles. Algunos contactos son naturalísimos: calle de Avellaners y calle de Ametllers, y la calle de Cardenera se une a la de Pasarell. Huelga decir que la lógica preside el encuentro de la calle de Sagristans con la de Capellans. Aún hay otro ejemplo: a la calle de la Estrella Polar se entra –no podía ser de otro modo– por la calle de las Nebuloses. Y, claro, a la plaza del Firmament se accede por la calle de los Satèl·lits.

No puede decirse que algunas denominaciones sean demasiado feministas. Coinciden la calle de los Ases y la calle de las Dames, y no debe de ser casual que estas Dames acaben en la plaza de las Olles. La antigua guía citaba Estudis, y añadía esta precisión: «Callejón sin salida». Debía de ser un aviso a los jóvenes barceloneses, en el sentido de que se dejaran de gramáticas y de filosofías y se dedicaran a aprender un oficio junto al padre.
Estremece un poco descubrir que las calles del Isard y del Castor, simpatiquísimos animales, van a dar a la rambla del Caçador.
Más de una vez he confesado que me gusta mirar placas y rótulos. Los hay pintorescos, como el de un callejón de un pueblo andaluz. El callejón me recibió en la entrada con esta placa: calle de Salsipuedes. No entré. Acababa de empezar un viaje y no quería correr riesgos. Y cuando, en París, realizaban obras en la calle de Lenin, pusieron este aviso: «Calle de Lenin, cortada, excepto para los vecinos de la calle de Karl Marx». Es para pararse y meditar. Según el cartel, solo los ciudadanos marxistas podían tener acceso a la revolucionaria calle de Lenin.
Volviendo a Barcelona, una revelación más: a la calle del Negoci se entra por la calle de la Confiança. Quizá esto ya es anticuado. Pero en Gràcia encontramos la gran lección: a la calle del Progrés se entra por la de la Llibertat.