5/30/2006

Las mariquitas chismosas

Dice un proverbio ingles que "los señores hablan de las cosas, los criados, de las personas", y en eso parece que se está convirtiendo este pais, criados, porteras y cotillas, dandole a la lengua sobre el projimo sin ningun tipo de control ni complejo. Los oficiantes del engendro son una tribu varipinta de pseudoperiodistas que han medrado en los ultimos años, especialmente en algunas televisiones al calor de las audiencias, que han venido en llamarse "las mariquitas chismosas" por su general tendencia y por su publico mayoritario, aunque abunda ultimamente el genero masculino a pesar de que pocos reconocen estar al dia en los tejemanejes de los de Ubrique o las idas y venidas de Barbaba Rey y Angel Cristo. Pocas veces un periodista de verdad, como es el caso de Carlos Llamas, escribe sobre estos asuntos, en este caso al acoso mediatico de la ultimas horas de Rocio Jurado, para demostrar la catadura y la bajeza moral de los informantes de las noticias del corazon y el de sus empresas periodisticas, o lo que sean.

Salud
P.D.: Por cierto, esta moda mediatica se extiende como la polvora y asi en el reportaje fotografico de La Milla del Cartero en la pagina de La Fresneda salen fotos de un contertulio en actitud deportiva, antiguo fondista de exito, junto con otras, mas de sociedad, con personajes conocidos y habituales.

Que gire la rueda. Carlos Llamas

Todo apunta a que la cantante Rocío Jurado agota desgraciadamente sus días,
consumida por el cáncer de páncreas que padece. Con ella se irá (esperemos que lo más tarde posible) una mujer que vivió "en artista" toda su vida, sin renunciar nunca a la vanidad correspondiente y al subrayado constante de sus propios gestos. Sus millones de seguidores califican a 'la Jurado' de la más grande. Guste o no lo que canta y lo que representa eso que canta, ha sido una artista valorada en su campo como pocas. Como epidemia añadida a su enfermedad, 'la Jurado' ha visto convertido su nombre en mercancía. Arrastra tras de sí larga saga familiar, para completar la ecuación de "a más familia, más negocio". Frente a su casa se ha montado el nuevo mercado de la carne pública. Hoy, hasta ha tenido que intervenir la policía para permitirla salida del médico que la atiende. Cientos de conexiones en directo para adornar la nada, "frikis" a la entrada del hospital, preguntas impertinentes, persecuciones implacables.
Todo bajo el falso argumento de estar preocupados por su salud, cuando con
ello se contribuye a empeorar la suya y la de los suyos. Y como suele ocurrir,
donde faltan datos se corona la pirámide informativa con el rumor, que ha adquirido
categoría informativa. Cada vez es más usual que uno de los que se reclama a sí mismo
miembro de "la prensa", diga: "...y ahora a título de rumor...". Rocío y quienes de verdad la quieren deben saber que los reportajes sobre lo más escabroso de su vida esperan su muerte como buitres para seguir explotando "la mercancía". Encima, lo venderán como periodismo y hasta habrá quien tenga la osadía de llamarlo periodismo de investigación.
Que gire la rueda.



1 comentario:

Diego Asenjo dijo...

La muerte de Rocío Jurado ha demostrado esa falta de pudor que se asienta en los medios. Programas y más programas especiales, antes y después de su muerte, analizando cada pequeño detalle de lo ocurrido. Y nada les importa; no les apesumbra (en general) la muerte de la cantante, sólo lo ven como oportunidad para ganar audiencia, de luchar entre las cadenas por un punto más de share. Si para ello tienen que decir que la familia está dividida, o en su día anunciar la muerte de "la más grande" cuando seguía viva, no encuentran reparos en ello.
Por favor, que esto cambie algún día.