1/23/2016

Espléndido pasado

La temprana muerte de Jose Luis Alvite nos impide conocer su opinión sobre el vano intento de modernizar algunas de las tradiciones hispanas relacionadas con la Navidad, disfrazando a los Reyes Magos de Merlínes reivindicativos y solidarios o de señoras con el pelo como Lucía Bosé,  por parte de los que proclaman eso de  "Nunca más un pais sin su gente y sin sus pueblos", no sin antes acabar con "la Casta" política que los aupó ahí; pero si sabemos lo que opinaba de los nacionalistas del terruño, que entre cosas abogaban por el cambio de huso horario para sentirse mas cerca de Gran Bretaña que de Asturias.




José Luis Alvite

Nacionalismo (I)
En Galicia los chavales estudian castellano, gallego, francés e inglés, pero muchos creen que la gramática es una enfermedad venérea, así que cuando .acaben el bachillerato, estarán en condiciones de fracasar en cuatro idiomas. Los perros, como no van a clase suelen ser los más espabilados de la casa. En los círculos .nacionalistas lleva años arraigada la idea de elevar la lengua gallega por encima de la lengua castellana hasta conseguir su progresivo e implacable destierro. Al mismo tiempo, el nacionalismo defiende el estudio de una historia estrictamente autóctona y como quiera que en Galicia no andamos sobrados de personajes, a lo mejor en los manuales hay que incluir la alineación del Celta de Vigo, previa nacionalización del ruso Mostovoi y la decoloración racial del brasileño Wagner. En cuanto al ferrocarril de alta velocidad, no faltará quien defienda la supremacía de la Santa Compaña como medio de comunicación de masas. A Valle-lnclán, naturalmente, ni mirarte a la cara. En un acto de magnanimidad, a don Ramón María acaso se le permitiese pasar la fregona en los baños de cualquier biblioteca de pueblo. Hay que negarte el agua a los que pensaron o escribieron en castellano y se niegan al reciclaje redentor. En la Televisión de Galicia pasan en versión original muchas películas anglosajonas pero se dobla al gallego los culebrones venezolanos. Claro, hay un problema: la lengua gallega carece de autores vivos de calidad comparable a Cunqueiro, a Blanco Amor, a Pedrayo o a Cabanillas, así que lo que cunde entre la intelectualidad vernácula es un lenguaje saturado de ideología y de hostilidad que en algunos políticos uttranacionalistas podría considerarse tenencia ilícita de armas. Al diputado Paco Rodríguez, por ejemplo, le gustarla que incluso los números de la lotería se tradujesen al gallego. El caso es que los gallegos de aldea saben que para hablar como el diputado Paco Rodríguez, además de su rencorosa entonación, se necesitaría una buena dentadura postiza. Yo creo que si nos gobernase alguien así, a Galicia le esperaría un espléndido pasado
.
Nacionalismo (II)
Hay muchas maneras de. acotar la nacionalidad, según lo que nos convenga sea una definición geográfica, sociológica, política, gastronómica... Alguien escribió que a falta de una identidad genética incontrovertible, en la Galicia atrasada de hace unos cuantos decenios la nacionalidad podía definirse por el diagnóstico del bocio, con lo cual lo que teníamos no era una identidad política sino una patología. El moderno nacionalismo se inclina por criterios culturales, sobre todo
teniendo en cuenta la extensión del idioma como factor de cohesión. Temen los ideólogos de ese nacionalismo que la merma idiomática determine el estropicio de su idea de la nacionalidad como emulsión política de la comunicación. El problema es que la lengua inglesa ha penetrado en el tejido cultural de toda España, incluidas las denominadas nacionalidades históricas, y sólo en la morfología de la gaita se conserva en Galicia la entereza idiomática del idioma gallego.
Al ritmo que va el polémico asunto de la globalización, lo previsible es que incluso aprendamos a callar en inglés. En Galicia el bocio ha dejado de ser un distintivo nacional-endémico y las nuevas patologías son internacionalistas.. Los ideólogos nos globalizan el pensamiento, la moda nos globaliza la ropa, la cirugía plástica nos globaliza la cara y por si fuera poco, el Pentágono
amenaza incluso con globalizamos la muerte. Y a nadie se podrá permitir la vanidad intelectual de morir en gallego de una enfermedad autóctona y envidiable que merezca salir en las placas de hígado y en el escudo de armas. Está claro que ahora aquí la gente se muere a granel, como se muere en Kansas o en la Lorena entre otras cosas porque la muerte no se anda con la pamplina del diccionario y va al grano en su propio idioma, en el universal idioma de la fatalidad.
Naturalmente hay que conservar ciertas señas de identidad, una manera de comer, el chaleco conmemorativo del abuelo, el chinero y el reloj de pared. Pero a sabiendas de que el verde de nuestra tierra y el caudal de sus ríos nos viene en la lluvia que nos trae el aire de otra parte. Y el aire, amigo mío, no se sabe de memoria las banderas que ondea.

Nacionalismo (y III)
Parece claro que el nacionalismo gallego no guarda celosamente en secreto las ansias expansionistas del nacionalismo del lIl Relch, entre otras cosas porque la fuerza ideológica del BNG, por ejemplo, carece de la industria pesada que se necesita para que cuaje el expansionismo. Pocos pueblos son tan celosos como el gallego a la hora de conservar su identidad cultural, su folclore, su gastronomía e incluso el tesoro de sus supersticiones. Sin embargo, se trata de una militancia en la nostalgia más que de un posicionamiento hacia adelante. Vivimos en permanente estado de restauración, no solo idiomática, sino paisajística, inmobiliaria y emocional. Le hemos devuelto a la piedra su peso en el paisaje catastral e incluso en la gastronomía, en la que tiene creciente éxito el «pulpo á pedra».
Desconfiados de los principios de la física tradicional, hay .gallegos que se sentirían más a gusto si pudiesen volar a Nueva York en un avión de granito. La piedra nos conecta a la tierra.
Somos un pueblo panteísta que no aspira a la independencia tanto como a la soledad. Tuvimos la enorme ventaja de que por estar mal comunicados, ni siquiera llegó aquí al guerra civil. Fue una suerte, habríamos tenido que tomar una decisión, con lo que nos cuesta pronunciarnos. Yo creo que en una guerra civil, a los gallegos nos harían prisioneros los dos bandos en contienda.
Es cierto que muchos gallegos combatieron en la guerra del 36 ·pero yo creo que más que como una «cruzada», se lo tomaron como una emigración. Nadie aquí reconoce haber disparado un solo tiro en defensa de nada ni de nadie. Mi abuelo materno me Juró haber leído tres novelas aprovechando la luz de los obuses durante la batalla del Ebro. Cuando se licenció, mi abuela le echó una bronca por haber vuelto tan tardea casa.. Obviamente, no hablo en serio del nacionalismo. Creo que sólo un enfermo mental puede tomarse en serio una doctrina que
propone que los pájaros aprendan a volar en el interior de un féretro.

Mentiras verdaderas

En el único afán de divulgación de materias referidas al mundo de las relaciones entre personas, en especial dentro de la pareja, os hago llegar este informe que puede ser muy útil en ciertos casos y circunstancias.  La culpa la tuvo de aquel diálogo mítico que ha quedado grabado en el inconsciente colectivo (sea lo que sea lo que quiso decir Jung) en el que Johnny Guitar (Sterling Hayden) se dirige a su amada Vienna (Joan Crawford) arrastrándose por una caricia.

JOHNNY: ¿A cuántos hombres has olvidado?
VIENNA: A tantos como tú mujeres.
JOHNNY: ¡No te vayas!
VIENNA: No me he movido.
JOHNNY: Dime algo bonito.
VIENNA: Claro. ¿Qué quieres que te diga?
JOHNNY: Miénteme. Dime que me has esperado todos estos años.
VIENNA: Te he esperado todos estos años.
JOHNNY: Dime que habrías muerto si yo no hubiera vuelto.
VIENNA: Habría muerto si tú no hubieras vuelto.
JOHNNY: Dime que me quieres todavía, como yo te quiero.
VIENNA: Te quiero todavía, como tú me quieres.
JOHNNY: Gracias. Muchas gracias.

Johnny Guitar. Nicholas Ray (1954).


Las 7 mentiras que las mujeres cuentan a sus parejas (y son iguales en solteras y casadas)

Todos tenemos una tendencia a ocultar determinada información o a decir ciertas verdades a medias, pero los expertos creen que las féminas lo hacen más, especialmente en cuestiones de cama
Tranquila, no te alteres que aún no se ha enterado del paripé que te traes entre manos. (iStock)
Autor
Sean piadosas o no, las mentiras son grandes protagonistas de nuestra vida y adoptan un papel especialmente perturbador cuando estamos en pareja. Verdades a medias que nos sirven de comodín para evitar conflictos, hacer sentir bien a la otra parte o, simplemente, guardarnos determinados pensamientos personales porque aún queremos conservar cierto espacio como individuos.
Diferentes investigaciones han demostrado que la mayoría de nosotros mentimos y se calcula que al menos lo hacemos una o dos veces al día, pero según Tracey Cox, la sexóloga de cabecera del diario británico 'Daily Mail', las mujeres algo más y encima coincidimos en buena parte de nuestras trolas. Y para muestra, la experta en relaciones sentimentales revela las mentiras más comunes que las mujeres dicen a sus parejas. ¿Con cuántas de ellas te identificas?
Ellas son grandes actrices y ellos se lo creen todo. (iStock)

'El sexo sigue siendo igual de bueno'

Cierto, el sexo puede ser mejor cuando llevamos más tiempo con una persona, sabemos lo que funciona en la cama y existe una complicidad especial mucho más íntima y cariñosa. “Pero, ¿más emocionante? Eso es muy inusual. La pasión, la lujuria y la emoción necesitan cierto grado de novedad para encenderse de nuevo”, asegura Cox, quien advierte que por muchas cosas innovadoras que se intenten en la cama, “sigue siendo el mismo cuerpo que con el que se están practicando relaciones sexuales desde hace años, y su cerebro lo sabe”.
Irónicamente, son las parejas que tienen las mejores relaciones y estables las que más sufren la falta de deseo. El deseo y el amor necesitan cosas muy diferentes para mantenerlas en funcionamiento, explica la psicoterapeuta Ester Perel: “el segundo se nutre de la cercanía, la seguridad emocional y la previsibilidad, mientras que el deseo se alimenta de la incertidumbre y las cosas 'prohibidas'”.
Por muchas cosas innovadoras que se intenten en la cama, sigue siendo el mismo cuerpo que con el que se practica sexo desde hace años, y el cerebro lo sabe
La mayoría de las parejas aceptan que el sexo evoluciona de la lujuria y el erotismo a una zona más íntima y amorosa a cambio de tener una relación estable, pero casi nadie lo verbaliza. Tampoco hay que hacer leña del árbol caído, desde luego, pero mentir y asegurar que todo es igual de placentero que al principio para no herir los sentimientos de su pareja y que piense que sigue siendo todo un 'toro' en la cama.

'Sí, sí. Hemos llegado al orgasmo a la vez'

Un mito que se repite y al que demasiadas parejas dan una importancia desorbitada. Dejémonos de soñar despiertos: alcanzar el clímax a la par es bastante más inusual de lo que has escuchado. Hay varias razones por las que las mujeres, según Cox, mienten a sus parejas asegurando que han disfrutado de un orgasmo simultáneo: “En primer lugar, la mayoría tarda mucho más en alcanzar los orgasmos que los hombres, así que ellos normalmente han terminado antes de que ellas siquiera estén a mitad de camino; y en segundo, estamos hablando de diferencias de segundos, ya que los orgasmos femeninos y masculinos normalmente duran menos de un minuto”.

'Tenemos sexo muy a menudo'

Mentimos en el número de veces que practicamos sexo a la semana, especialmente de puertas a fuera de nuestro nidito de amor, probablemente por no excluirnos de las medias o por pura vergüenza. Pero engañarnos con que tenemos una vida sexual ultraactiva, además de triste, no aporta nada positivo a nuestra relación. Según los datos recogidos por la Encuesta Nacional de Actitudes y Estilos de Vida en Reino Unido, las parejas casadas disfrutan de un promedio de un encuentro sexual a la semana. Sólo unos pocos aseguraban hacerlo todos los días y otros tantos se unían a los tan de moda 2,5 polvos semanales. “Algo creíble puede ser, pero no cuando llevamos años en pareja”, sentencia la sexóloga.
Aproximadamente el 80% de las féminas aseguran haber fingido un orgasmo, y cerca del 60% confiesa hacerlo con regularidad
Si hay especialistas en dar envidia a los demás con el tema de que tienen una vida sexual de lo más activa, estas son, en opinión de Cox, las solteras: “Las personas en relaciones a largo plazo a menudo miran a sus amigos solteros con envidia, imaginando que ellos disfrutan de un montón de placentero y lujurioso sexo. La realidad es que las personas sin pareja tienen menos relaciones sexuales que las casadas, incluso aquellos matrimonios que llevan juntos mucho tiempo”, y respalda sus datos con los de una investigación según la cual, tras analizar la vida sexual de cerca de 6.000 personas entre 14 y 94 años, el 61% de los solteros no habían tenido relaciones sexuales en el último año en comparación con el 18% de las personas casadas. Apenas un 5% de los que no tenían pareja practicaban sexo entre dos y tres veces a la semana, pero los matrimonios seguían ganando alcanzando un 25% de los casos dentro de esta hipótesis.

'Nunca he fingido un orgasmo'

Tal y como coinciden en la mayoría de las investigaciones sobre vida y hábitos sexuales, mientras que apenas el 25% de las mujeres lo consiguen, el 90% de los hombres tienen un orgasmo durante el coito. Aproximadamente el 80% de las féminas aseguran haber fingido un orgasmo, y cerca del 60% lo hace con regularidad.
Según un reciente estudio basado en las respuestas de mujeres con edades comprendidas entre 18 y 31 años, hay cuatro razones principales por las que optan por fingir el orgasmo: no quieren herir los sentimientos de su pareja; el miedo a admitir que no son sexualmente 'perfectas'; para intentar autoexcitarse y poder llegar al orgasmo; y para terminar el acto cuanto antes. Quizás a salvo de la tercera opción, todas ellas interpretaciones innecesarias. Mejor ser sinceras en este ámbito y, en todo caso, solicitar un esfuerzo postcoital que alivie también sus necesidades.
Para no desencantar a sus parejas les 'hacen fiesta' por cualquier cosa, por pequeña que sea. (iStock)

'No veo porno'

Varios estudios han confirmado algo que probablemente ya sabías: entre el 95 y el 98% de los hombres consumen pornografía, pero no son los únicos. “El 55% de las mujeres ven algún tipo de contenido erótico al menos una vez al mes, el 40% asegura consumir porno semanal y el 96% asegura haberlo visto en algún momento en compañía de su pareja”, relata Cox.

'¿Vibra qué? Yo no me masturbo'

En la década de los 50, los datos de la macroencuesta realizada por el Instituto Kinsey reflejaron que el 92% de los hombres se masturban mientras que el 58% de féminas admitían disfrutar del onanismo en alguna ocasión. Hacerlo lo hacen, e incluso tienen ayuda: “El 52% de las mujeres usan un vibrador con regularidad y alrededor del 80% poseen algún tipo de juguete sexual”, asegura la sexóloga. Y es algo bueno, ya que la ciencia ha demostrado que las féminas que admiten masturbarse y jugar con vibradores tienen más altos sus niveles de libido y alcanzan el orgasmo más fácilmente.

'Sólo pienso en tener sexo contigo'

La mayoría de las fantasías sexuales giran en torno a la idea de acostarnos con alguien externo a la relación, ya sea un completo desconocido o alguien de nuestro entorno actual o pasado remoto. Esto no quiere decir que las mujeres no fantaseen con su amante actual, pero, desde luego, lo hacen muchas menos veces de lo que les comentan.

12/08/2015

Conservadores y conservacionistas

El hecho de que "los conservadores sean tan poco conservacionistas", como dice Manolo Rivas es una contradición que tiene su origen en la ideología del liberalismo económico radical que atribuye al capitalismo todos los beneficios y el progreso de la humanidad. En el caso español, se trata de burrez pura y dura, junto con mala fe, como cuando Rajoy cita a su primo físico como fuente de conocimiento,

Salud camaradas


 La cuadratura del círculo

Empiezo a desconfiar por sistema cuando nos convocan a la tarea de dejar “un futuro mejor para nuestros hijos”


En ‘Campo de retamas’, Rafael Sánchez Ferlosio incluye un aforismo acerca de la esperanza: “¿Que dónde se ha ocultado la esperanza? En la etimología de la desesperación”. La celebración de la cumbre mundial sobre el cambio climático debería representar una cierta esperanza. Escucho lo que dicen los científicos pioneros en la detección del desastre en marcha, como Wallace S. Broecker, que alertó en 1975 del “calentamiento global”, probando su vinculación a la actividad humana, y lo que transmiten es una esperanza desesperanzada. El Mago Enloquecido, al que algunos despistados todavía llaman Progreso, actúa como una fuerza mutante sin fronteras.
No me extrañaría que, camuflado de Sostenible, el disfraz de moda, lo Insostenible se infiltre en la cumbre para olvidar el presente con el señuelo del Futuro. Empiezo a desconfiar por sistema cuando nos convocan a la tarea de dejar “un futuro mejor para nuestros hijos”. Un eufemismo para aplazar las decisiones. Lo que en realidad dicen esos labios del cinismo futurista es un juego burlón: “¡A ver qué futuro dejamos a nuestros antepasados!”.
Empiezo a desconfiar por sistema cuando nos convocan a la tarea de dejar “un futuro mejor para nuestros hijos”
La naturaleza no aplaza su tarea. Nos permite respirar ahora. Todo lo regala. Hasta su belleza desnuda. Pero los océanos ya no dan abasto para depurar tanto gas nocivo. Y tiene que ser mucha la mierda para que se infarten los océanos.
Hay lugares donde se actúa, donde se toma en serio un modelo de energía y transporte alternativos, pero una parte del mundo vive dentro del hipermercado y los que están fuera se agolpan a sus puertas hipnotizados o empujados por el mago enloquecido. La devastación avanza veloz, como lo hace la incesante vanguardia de la industria de armamento, mientras la conciencia ecológica se mueve laboriosamente, salvando obstáculos poderosos e incluso represalias. Hay imaginaciones muy selectivas: perezosas para capturar las emisiones venenosas, muy ágiles para capturar a los que protestan contra ellas.
No quiero meterme en asuntos de familia, pero a estas alturas sería interesante saber si el primo catedrático del presidente del Gobierno español mantiene su opinión sobre la inconsistencia de la alarma ante el cambio climático. Lo que me preocupa no es la evolución científica del familiar, sino la opinión actual del primer gobernante. Por una vez, lo confieso, es algo que no me deja dormir.
En mi pesadilla, seguramente producto del calentamiento global, el presidente del Gobierno pide la palabra en la cumbre sobre el cambio climático y vuelve a retomar el argumento que le convirtió en un clásico involuntario del humor surrealista: “Yo sé poco de este asunto, pero mi primo supongo que sabrá. Y él me dijo: ‘He traído aquí a 10 de los más importantes científicos del mundo y ninguno me ha garantizado el tiempo que hará mañana en Sevilla. ¿Cómo alguien puede decir lo que va a pasar en el mundo dentro de 300 años?”.
La célebre declaración fue hecha en el año 2007, cuando el presidente lideraba la oposición. Lo curioso es que no tenía una intencionalidad chistosa, sino que reflejaba un estado de inconsciencia, compartido por mucha gente influyente. Una anomalía histórica en España es lo poco conservacionistas que son los conservadores. La relación con la ciencia también ha sido bastante traumática. Álvaro Cunqueiro, un conservador conservacionista, hablaba de un personaje que le pidió un prólogo para una obra titulada La cuadratura del círculo. El escritor le preguntó el porqué de semejante empeño, el cuadrar el círculo, y el genio local se sinceró: “¡Yo lo que quería era cascarle a los de la Academia de Ciencias de Viena!”.
Supongo que el presidente no quería cascarle a los de la Academia de Ciencias, pero su descreencia ha tenido consecuencias prácticas. España perdió en los últimos años su condición de referencia mundial en la investigación e implantación de energías renovables. Y lo que es peor. Mientras el Ártico y parte de la Atlántida se derriten, mientras toda la comunidad científica seria advierte de “cambios abruptos”, da la impresión de que aquí seguimos varados en el régimen de la Cuadratura del Círculo.
Supongo superada la fase del desdén. El discurso oficial, en el momento de la cumbre, se ajustará por lo menos al sentido común. Pero al sentido común hay que liberarlo del conformismo. Tal como están las cosas, yo tengo alguna esperanza puesta en el Espíritu Santo. Él, con su iconografía de alma animal, ha inspirado la encíclica Laudate si, en la que el papa Francisco llama a luchar contra el cambio climático y señala, sin eufemismos, las causas. Un papa ecologista. Eso sí que es Sentido Común.

11/18/2015

Refugiados y radicales



Para que queremos aquí  Extrema Derecha si ya la representan y muy bien el PP y la Iglesia Católica.
“hoy puede ser algo que queda muy bien, pero realmente es el caballo de Troya dentro de las sociedades europeas y en concreto de la española” ha dicho el Obispo Cañizares, apoyado por el obispo de San Sebastián, que se reafirma en los mismos términos. Otro que tal baila es el párroco de Bobes, San Miguel de La Barreda y La Fresneda, Jose Luis Fernández Polvorosa, que instruye a sus fieles en que la Caridad bien entendida empieza por uno mismo, a ser posible con su Iglesia y con los refugiados, cuidado, que se te meten en casa y después no hay quien los saque, al menos es lo que nos cuentan algunos de visitantes asiduos. 

Así nos va



“¡Qué hijos de puta!! Y todavía tendremos que acogerlos… Un Puto tiro en la cabeza y fuera!!”
Un concejal del PP asturiano, tras los atentados de París en su Facebook, sobre los refugiados

Martín Noriega Campillo es concejal del Partido Popular en Peñamellera Baja, un municipio asturiano de 1.300 habitantes. Y el día siguiente a los atentados de París, publicó en su muro de Facebook este comentario:
“Qué hijos de puta!! Y todavía tendremos que acogerlos y respetarlos pa que no digan que Europa no es solidaria y cosas de esas.. Un Puto tiro en la cabeza y fuera!!! Son todos iguales tarde o temprano la lían”.
Un texto, como se puede ver en la reproducción que acompaña esta información, que publicó en su página de Facebook según recogía otro concejal, este del PSOE, José Sánchez, secretario general del PSOE de Cabrales.
Esta es la opinión del concejal del #PP de Peñamellera Baja de los sucesos de estos días en #París #PPstyle pic.twitter.com/PyVqvjZQPO

11/08/2015

Manipulaciones

Es curioso como se manipula la historia, deberiamos saberlo en este pais despues de cuarenta años de mentiras y otros treinta más de fraudes. Todo porque se simplifica lo suficiente para que un hecho desprovisto de su contexto sea definitivo y se tome como verdad absoluta y en esto los nazis han sido maestros y han creado escuela. Para muestra un botón, la anexión de Austria por parte de la "Nueva Alemania" de Hitler fue presentada como un éxito sin precedentes dado que el resultado del plebiscito se obtuvo mas de un 99 % de apoyo a la anexión. Dicho así, perfecto; todo los austriacos estaban de acuerdo en formar parte como provincia de la "Patria de los Germanos". Pero nada más alejado de la realidad si conocemos los antecedentes y las circunstancias en que se produjo la consulta.  

 

Tras la ocupación alemana, se estableció la supresión de la I República de Austria, la conversión de Austria (Österreich en alemán, literalmente Imperio Oriental) en la provincia de Ostmark (en alemán Marca Oriental) y la designación de Arthur Seyß-Inquart como gobernador general (aboliendo el puesto de canciller). Hitler, para legitimar los eventos de marzo de 1938, anunció un plebiscito para el 10 de abril de 1938, menos de un mes después de la anexión, que serviría para convalidar el Anschluss.
La unión con Alemania tuvo el apoyo del 99,73% del electorado. Si bien el resultado no fue manipulado, sí lo había voto secreto. La papeleta se tenía que rellenar delante de los oficiales de las SS y entregársela en sus manos, sin posibilidad de que el elector la introdujera en una urna por sí mismo. En dicha papeleta aparecía en el centro un círculo muy grande donde poner "sí", y otro más pequeño a la derecha donde poner "no", incitando claramente al voto a favor de los nazis.
sido todo el proceso electoral. Para empezar, no había
Además no hubo campaña posible a favor del "no", pues inmediatamente tras la anexión habían sido detenidas 70.000 personas en pocos días: judíos, socialdemócratas y comunistas, así como toda la cúpula política de la I República de Austria, entre los que estaban conocidos líderes políticos como Richard Schmitz, Leopold Figl, Friedrich Hillegeist y Franz Olah. El censo electoral dejó fuera a 400.000 ciudadanos (un 10% de los votantes potenciales), mayoritariamente izquierdistas y judíos. Por último un dato curioso: en Innervillgraten, una pequeña población donde la votación no estuvo custodiada por la Wehrmacht, el resultado fue de un 95% de votos contrarios a la anexión.


Los precedentes se remontan al tratado de paz de Versalles  que entró en vigor en 1920 y en un rápido resumen así sucedió aproximadamente....


El Tratado de Versalles prohibía expresamente la unión de Alemania y Austria en un solo Estado. Sin embargo, ésta era una de las principales reivindicaciones que Adolf Hitler expresaba en su libro Mein Kampf.
La población austríaca era, como la alemana, mayoritariamente germánica. Una importante proporción de los ciudadanos, fundamentalmente los nazis austríacos, era favorable -desde una visión pangermanista- a la integración estatal con Alemania, lo cual llevó al dictador alemán a forjar la idea de una “Gran Alemania”. En ello pesaba sin duda la situación económica de Austria, todavía muy deteriorada por las repercusiones de la crisis de 1929, y que hacía que Alemania fuese vista por los austríacos como la posible solución a sus problemas.
Hitler ya había intentado la anexión de Austria en 1934, cuando el primer ministro austríaco Dollfuss (de tendencia fascista) fue asesinado por los nazis alemanes que intentaron tomar el poder por la fuerza. El fracaso del golpe de estado y la determinante oposición de Benito Mussolini a la anexión que Alemania perseguía, hicieron fracasar los planes de Hitler.
A partir de esa fecha la inestabilidad política de Austria fue creciendo, alentada por el propio Hitler. El nazismo austríaco proalemán animó a Hitler a presionar al primer ministro Schuschnigg para que consintiese el “Anschluss” (unión, reunión o anexión) del país. Ante tales amenazas, el canciller austríaco pidió ayuda a Francia y Gran Bretaña que, sin embargo, rehusaron intervenir. Para legitimar su postura, Schuschnigg convocó para el 13 de marzo de 1938 un referéndum que expresara la posición de la población austríaca respecto al Anschluss. Hitler se opuso a tal plebiscito, dado que no deseaba correr el riesgo de un posible rechazo de los austríacos a la unión.

El 12 de marzo de 1938 las tropas alemanas entraron en Austria. Para entonces el primer ministro austríaco Schuschnigg había presentado su dimisión y había sido sustituido por el pronazi Seyss-Inquart. Las tropas alemanas fueron recibidas con júbilo por la mayoría de la población austríaca. Así desaparecía la I República de Austria, surgida tras la I Guerra Mundial de la desmembración del otrora poderoso Imperio Austríaco. El país quedaba anexionado a Alemania con el nombre de “Marca Oriental”.
Para legitimar la anexión, Hitler convocó un referéndum en abril de 1938, que arrojó unos resultados abrumadoramente favorables a la unión.
La tibia oposición de las potencias vencedoras en la Gran Guerra (especialmente Reino Unido y Francia) que debían haber garantizado el cumplimiento de los acuerdos de Versalles respecto a Austria, estimularon la política expansionista de Hitler. El presidente checoslovaco Edvard Benes se sintió seriamente preocupado por los hechos, pues comprendía que su país era el siguiente en la lista de Hitler.

11/06/2015

Malentendidos



Estamos empeñados en no entendernos porque leemos las noticias a medias, noticias que a su vez nos llegan simplificadas de tal forma que se destaca la anécdota y se manipula el sentido de lo que realmente se quiere decir. Alguien ayer, Horacio creo, advirtió en la discusión sobre la educación y la propuesta de Jose Antonio Marina que destacar el hecho de relacionar calidad del profesorado con sus ingresos  es solo una parte y no la más importante de su propuesta. El revuelo levantado en algunos ámbitos, el sindical el primero, ha obligado a Marina  a puntualizar.

Agur

El libro de los malentendidos

·         JOSÉ ANTONIO MARINA
Actualizado 06/11/201503:14
Para ayudar a traer la educación al debate público, acepté elaborar el Libro blanco de la profesión docente, sobre el que estos días se han alzado varias polémicas. Me alegra que se hayan planteado, porque el debate sobre estos temas es necesario, pero me entristece que se hayan basado en malentendidos o en información fragmentada, porque pueden dar al traste con una posibilidad que me parece hermosa. Es posible que haya tenido yo la culpa. Para evitar precisamente malas interpretaciones, decidí trabajar a la vista de todos. Por ello abrí una web explicando lo que mi equipo y yo estábamos haciendo (www.libroblanco.joseantoniomarina.net) y además di un correo para que todo el que quisiera pudiera participar mandándonos información. Eso ha hecho olvidar que hasta que no esté terminado no se puede decir nada sobre él. Está en construcción. Para colmo de males, todo esto ha coincidido con la presentación de un libro mío sobre la transformación de la escuela española -Despertad al diplodocus-, cuya aparición estaba prevista desde antes de que el ministro me encargara el libro blanco. Allí, desde un punto de vista más general, se habla de temas que tienen que ver con los docentes. Algunos medios de comunicación han mezclado información de las dos fuentes y ha sido otro motivo de equívocos. Han surgido dos malentendidos que me gustaría aclarar.
"Han surgido malentendidos que me gustaría aclarar sobre la evaluación de los docentes y sobre el uso de grabaciones para la formación de los docentes"
Uno, relativo a la evaluación de los docentes, y otro al uso de grabaciones para la formación de los docentes. Empecemos con la evaluación. Ha irritado mucho que haya ligado los incentivos al desempeño. Es algo que está recogido en el estatuto del funcionariado, de modo que las reclamaciones, a él. Pero lo importante es que necesitamos mejorar nuestro sistema educativo. Todos los estudios internacionales y nacionales nos dicen que la acción de los docentes es imprescindible para conseguir una escuela de calidad. No es el único factor, por supuesto, pero es el que va a llevar cualquier cambio al aula o va a impulsarlo desde el aula. En todo el mundo se trabaja para atraer a la docencia a los mejores, para lo cual es imprescindible prestigiar la profesión, reconocer su enorme relevancia social, apelar a la vocación ética de muchas personas, y también diseñar una carrera profesional atractiva, con posibilidades de desarrollo personal y laboral. Y es ahí donde, como una de las tareas del libro blanco, estamos estudiando la manera en que lo intentan otros países. Hay un ideal común: atraer al 30% de los mejores expedientes académicos al campo de la educación. ¿Cómo podemos hacerlo?
Lo primero es diseñar una carrera profesional que permita a los docentes una expansión de posibilidades, que presente alguna manera de progresar en ella. Por supuesto que el premio mayor es la satisfacción del deber cumplido, pero vamos a valorar también los premios que vienen después. Es necesario el reconocimiento del esfuerzo, de la calidad, de la excelencia. No podemos seguir alérgicos a todo lo que sea valorar el mérito. Al proponer que el desempeño de los docentes debería ser evaluado, un sindicato ha dicho que no era necesario porque los docentes, con sus ejercicios de ingreso, habían demostrado ya su idoneidad. ¿De manera que una prueba de acceso asegura la competencia a lo largo de una vida laboral entera? La idea de que 'yo ya me he ganado el puesto porque me esforcé para ganar la oposición' entraña una lógica malsana. Tampoco tiene razón Irene Rigau, consejera de Educación catalana -que ha hecho cosas estupendas- cuando dice que no está de acuerdo conmigo porque "todos los profesores tienen que ser muy buenos". De acuerdo, ¿y eso cómo se hace? Sólo apunta a la selección de los futuros docentes. Pero sucede que la transformación de la escuela española no puede esperar a que nuevas generaciones de docentes maravillosos sucedan a los que estamos. El cambio en la escuela tenemos que hacerlo los docentes actuales, y hay que utilizar todas las astucias motivadoras para conseguir que todos sean excelentes.
La siguiente crítica es que enseñar no es como fabricar tornillos. Es una actividad que no se puede evaluar. Y entonces, se pone como ejemplo de disparate que yo haya dicho que se debe medir la calidad de un profesor (y por lo tanto sus incentivos) atendiendo a las notas de sus alumnos. Hay que saber muy poco de evaluación educativa para pensar así.La calidad de la docencia se puede y se debe evaluar con los procedimientos adecuados, y como la educación es un tema complejo, los criterios deben ser complejos. Del repaso de los procedimientos que se utilizan en otros países hemos seleccionado, hasta este momento, siete: (1) El portfolio del docente, es decir, toda su historia laboral, el modo como ha actuado hasta ese momento, sus cursos, sus trabajos, etc. (2) El progreso educativo de sus alumnos. No se trata de la nota, sino de cómo ha avanzado. Que un niño pase de tener un 1 a tener un 4 es un progreso mayor que el de un alumno que pase de 9 a 10. Sin embargo, la nota de este último es mucho más alta. (3) La opinión de sus alumnos. (4) La observación en el aula de la actividad del profesor. Para ojos expertos, resulta fácil saber si un profesor lo hace bien o mal. (5) El modo de relacionarse con las familias, que son un factor importante en el proceso educativo. (6) La manera de participar en la vida del centro, de cooperar con otros docentes en proyectos comunes, de mantener la relación en el claustro, de colaborar a que haya una pasión por aprender. (7) La calidad del centro en que trabaja. ¿Por qué este último aspecto es importante? Porque si el progreso de un profesor va ligado no sólo a la calidad de su trabajo, sino también a la calidad del trabajo de sus compañeros, se esforzará en que todos lo hagan muy bien. Estos factores de evaluación tienen que ser ponderados, porque no todos tienen la misma relevancia, y tienen además que ser corregidos atendiendo al entorno en que se mueve el centro, al número de alumnos inmigrantes, a las condiciones económicas y sociales. Supongan que ser profesor en un centro muy conflictivo tuviera más valor que serlo en un centro sin problemas. Sería más fácil encontrar profesores que quisieran ir a ellos. Creo que fue Bayrou, un ministro francés de Educación, quien propuso crear un cuerpo docente de élite especializado en centros muy conflictivos. Me pareció una buena solución. En este momento, en la escuela pública, las plazas se van adjudicando por antigüedad o por méritos, lo que hace que a los centros más complicados vayan los recién llegados. No parece sensato.
"La calidad de la docencia se puede y se debe evaluar con los procedimientos adecuados, y como la educación es compleja, los criterios deben ser complejos"
La otra polémica que ha surgido la ha provocado un titular alarmante de 'ABC'. Al parecer, yo proponía "grabar las clases para evaluar al profesor". Vino a verme un equipo de una televisión para preguntarme si proponía poner cámaras de vigilancia en las aulas. Lo que había explicado con todo detenimiento es que formar a un docente es complicado, y que un método útil -que se aplica en EEUU no sólo en la docencia, sino, por ejemplo, en el entrenamiento de psicólogos- es grabar una clase y comentarla con el protagonista para ver los problemas, las virtudes, los aciertos y las equivocaciones. A todos nos resulta muy difícil darnos cuenta de cómo se nos ve desde fuera. Creemos que hemos sido amistosos y tenemos un gesto hosco. Pensamos que hablamos con voz clara y no se nos entiende. No nos percatamos de que damos la clase atendiendo a un solo alumno. Esas cosas son muy fáciles de mostrar en un vídeo. Mencioné incluso que la Fundación Bill y Melinda Gates ha dedicado 300 millones de dólares a un programa llamado Measures of Effective Teaching que pretende hallar las claves para mejorar la educación. Uno de sus objetivos es construir sistemas justos y fiables para medir la calidad del docente. Un primer resumen de los resultados se ha publicado con el título 'Learning about teaching: Initial findings from the Measures of Effective teaching Project'. En el proyecto han participado 3000 profesores voluntarios. Se han grabado 20.000 clases, con los comentarios de los docentes, que fueron analizadas para intentar sacar conclusiones.
Mi propósito al aceptar elaborar este libro blanco es hacerlo desde el aula hacia el Ministerio, porque todos los que se han hecho han ido desde el Ministerio hacia las aulas. Supondría para mí una gran decepción que los malentendidos, la actitud de recelo y desconfianza que se ha instalado en el mundo educativo, frustrara esta oportunidad. No es mi libro blanco. Un libro blanco, un 'white paper', es una documentación rigurosamente seleccionada y ordenada para facilitar la tarea de los que tienen que tomar decisiones. No pretendo nada más, pero tampoco nada menos.
José Antonio Marina es filósofo y autor del Libro Blanco sobre la Profesión Docente.