3/16/2010

Donde esté una buena corrida...

Aunque la actualidad manda en la cosa local con la elección de un nuevo alcalde en Siero, después del desbarajuste del PSOE a la hora de elegir al sucesor de Corrales Montequin, y que pone en evidencia hoy en LNE el antiguo alcalde socialista Manolo Villa desde su retiro de Valdesoto, repartiendo collejas a unos y otros, (de Montequin a los arribistas, la FSA, Piti y los renovadores o el "diputadísimo" de Lugones, y al propio nuevo alcalde, No-val) hay que echar mano de lo que dijo el sabio : "donde esté una buena corrida que se quite la política, el fútbol... (y los toros, decía otra más), porque hay otro debate de mas enjundia alrededor de lo que se ha dado en llamar "Fiesta Nacional", iniciado en Cataluña pero que tiene la virtud de hacer enseñar la patita a algunos sobre su nacionalismo excluyente y sus convicciones democráticas, al tiempo nos permite leer lúcidas reflexiones como la de Fernando Savater en El País.

Rebelión en la granja

La civilización humana se basa en el maltrato de los animales. La polémica sobre los toros no revela acercamiento a la naturaleza, sino el predominio humanista de la compasión y la hipocresía

FERNANDO SAVATER 16/03/2010

Lo que diferencia el actual episodio del enfrentamiento entre taurinos y antitaurinos en el Parlamento catalán de otras fases de ese cíclico y antiguo debate es que por primera vez parece plantearse efectivamente la abolición de las corridas de toros en una región española. De modo que lo que se discute -o se debería discutir- no es tanto si ese espectáculo es una fiesta artística, portadora de tales y cuales valores, o por el contrario una muestra de barbarie anticuada, sino si debe o no ser prohibida para todos, la acepten o la rechacen. Es perfectamente imaginable que haya personas que sientan desagrado y repugnancia por las corridas pero que consideren abusiva su prohibición; incluso puede haber aficionados contritos que, reconociendo su gusto por ellas, admitan la necesidad de suprimirlas para verse libres de tan pecaminosa tentación, siguiendo el criterio de Pérez de Ayala: "Si yo mandase en España, suprimiría las corridas... pero como resulta que no mando, no me pierdo ni una".

¡No falta ya más que los Parlamentos decidan lo que es moral y lo que no lo es!

Nadie le pregunta a la merluza si quiere donar su cogote a las sociedades gastronómicas

De modo que ahora el viejo debate alcanza un nivel efectivamente político, como también es político su trasfondo. No ha sido ciertamente Esperanza Aguirre la primera en politizarlo, como aseguran los que siempre miran la realidad con un ojo abierto y otro cerrado: aunque las argumentaciones escuchadas en el Parlament no sean de corte nacionalista, sin una motivación de fondo nacionalista no habría habido iniciativa popular ni probablemente ésta hubiera llegado al punto actual. Lo resume muy bien un chiste aparecido en La Razón: un litigante muestra un rehilete, con el palo decorado con el característico papel rizado rojo y gualda, explicando: "Esto es una banderilla; la parte de abajo causa heridas leves al toro y la parte de arriba hay que reconocer que ha causado esta comisión". Claro que mejor que el debate sea en último término político, pues para eso se lleva a cabo en un Parlamento, que moral, como absurdamente suponen algunos. ¡No falta ya más que los Parlamentos decidan lo que es moral y lo que no lo es! Como parece que había quedado claro en otros casos -por ejemplo, el del aborto- el Parlamento no está para zanjar cuestiones de conciencia individual, sino para establecer normas que permitan convivir morales diferentes sin penalizar ninguna y respetando la libertad individual. Ahora, por lo visto, hay quien reclama del Parlament precisamente lo opuesto...

Lo digo porque en lo tocante a la moral, que es cuestión a la que he dedicado cierta perpleja atención durante bastante tiempo, no hay tanta unanimidad respecto al trato debido a los animales como algunas almas delicadas parecen suponer. Existen más razonamientos éticos en el cielo y en la tierra de lo que la filosofía de Peter Singer supone y no es lo mismo ser bueno que ser guay, aunque el matiz diferencial pueda resultar difícil de captar hoy en países como el nuestro. El repudio de la crueldad (no digamos "innecesaria", porque si fuese necesaria ya no sería crueldad) y del maltrato animal es moneda corriente en los moralistas desde Tomás de Aquino, pero en cambio hay menos unanimidad a la hora de establecer qué diferencia a esas prácticas perversas de otras formas del empleo humano de las bestias. Y ahí es donde esta discusión se hace desde un punto de vista teórico más sugestiva: ¿qué hemos hecho y qué hacemos con los animales?, ¿en qué medida la relación con ellos ha configurado nuestra civilización e incluso nuestra "humanidad"?

Para empezar a comprender estos asuntos es imprescindible retroceder bastante en el tiempo. Digamos hasta el comienzo de la historia. El desarrollo de la sociedad humana se basa desde el principio en la utilización de animales para nuestros fines: nos han servido de alimento ("todo lo que nada, corre o vuela... ¡a la cazuela!"), de fuerza motriz tirando de carros o haciendo girar norias, de transporte y de arma de guerra (¡los escuadrones de Alejandro, los elefantes de Aníbal!), sus pieles curtidas nos han vestido y nos han calzado, han arado los campos, han defendido nuestras casas y nuestros rebaños (¡también formados por animales!) y -supongo que lo más humillante de todo- nos han servido de pasatiempo en circos y otros espectáculos, nos han hecho zalemas como mascotas de compañía y han trinado en jaulitas a la espera de su alpiste. Por no mencionar a los que han donado involuntariamente -y a veces aún vivos- sus cuerpos a la ciencia para el avance de la medicina, la cosmética y hasta la astronáutica (¡Laika, pionera del Sputnik!). Nos han sido imprescindibles para evitar males mayores: el antropólogo Marvin Harris justificó que los aztecas se comiesen a sus prisioneros por la ausencia en su territorio de mamíferos de talla suficiente para poder convertirse en fuente de proteínas y Jared Diamond explica el rezago de ciertas poblaciones africanas por carecer de bestias domesticables que pudiesen servirles para el transporte o la carga. Si tantos y tan variados empleos son formas de maltrato, hay que reconocer que la civilización humana se basa en el maltrato de los animales.

De modo que resulta un poco risible el argumento abolicionista de "que le pregunten al toro si le parece arte que le piquen o le den la puntilla". Tampoco nadie le pregunta a la merluza si quiere donar su cogote a las sociedades gastronómicas o a los bueyes si quieren tirar del arado. Ni a perros, gatos o caballos de carreras si quieren ser castrados por nuestro bien. Porque en el caso del debate actual debe quedar claro que no se trata de introducir en nuestra cultura las corridas, sino de prohibir una práctica secular. ¿Que no sería hoy admisible iniciarlas? Imaginemos si aceptaríamos con los valores vigentes empezar a criar animales para alimentarnos con ellos. Me parece estar oyendo a quienes contemplasen corretear a unos pollos o a unos terneros: "¡Qué ricos son! ¿Verdad? Me refiero a que parecen sabrosos...". Reconocemos que en los mataderos o las granjas avícolas industriales los bichos no lo pasan nada bien, pero se arguye que en tales lugares no se venden entradas para el espectáculo. Sin embargo, el argumento se vuelve contra lo que intenta demostrar, pues si fuera verdad que los espectadores disfrutan con el sufrimiento animal frecuentarían esos dignos establecimientos en lugar de las plazas de toros. Otros se escudan en que no es lo mismo sacrificar animales para atender nuestras necesidades que para satisfacer diversiones o lujos. Pero, como señaló Valéry, "tout ce qui fait le prix de la vie est curieusement inutile". El asunto de fondo sigue siendo el mismo: ¿tenemos derecho o no?, ¿es crueldad o no?

La preocupación por el bienestar de los demás seres vivos obtuvo el patronazgo de notables ilustrados -Montaigne, Jeremy Bentham, Schopenhauer...- pero también el refrendo de algunos que mostraron humanitarismo con las bestias y bestialidad con los humanos: las primeras leyes europeas protoecologistas de protección de la Madre Tierra y de los animales fueron dictadas por el vegetariano Adolf Hitler. En cualquier caso, la sensibilidad hacia el sufrimiento de otros vivientes es un signo de la modernidad. A ella se deben medidas piadosas como el peto de los caballos de los picadores (impuesto por el dictador Primo de Rivera) o el suavizamiento de los obstáculos más peligrosos en la carrera del Grand National de Liverpool. No son desdeñables, pese a que ello implica que los animales van desapareciendo de nuestras vidas urbanas -circos, zoológicos- para hacerse sólo presentes virtualmente en los documentales de la televisión. Es una tendencia que continuará y que sin duda también acabará mañana afectando las corridas de toros, si no son abolidas. No revelan acercamiento a la naturaleza, sino el predominio humanista de dos instancias desconocidas en ella: la compasión y la hipocresía. Ambas, en su dialéctica perpetua, espiritualizan nuestra vida. Yo me quedo con el arrebato de Nietzsche en la plaza Carlo Alberto de Turín, abrazado llorando al cuello del viejo caballo fustigado por su cochero. ¿Síntoma de locura o comprensión abismal de la irreductible desdicha de existir?

3/05/2010

Reir, reimos pero lo que cae no es agua


Es sorprendente, acaso no, que una diputada con pretensiones como Rosa Diez, de Unión, Progreso y Democracia, ( a saber lo que entiende ella de esos conceptos tan elevados) suponga que insultando a los gallegos recurriendo a los mas burdos tópicos va a tener rentabilidad electoral, con el mismo criterio podría aludir a la tacañería catalana, a la ignorancia castellana o la desidia andaluza, pero como dice Anxel Vence hoy en El Faro de Vigo, meterse con los gallegos sale gratis, aunque ellos saben que no es agua lo que cae y se lo toman con filosofía, como gente inteligente que son.

Salud

No es lluvia, que es orina

Anxel Vence

Aunque la ciencia haya descubierto recientemente que el semen gallego es el de mejor calidad de la Península (y parte del extranjero), ello no impide que los naturales de Galicia, lejos de alardear, padezcan un grave déficit de amor propio. O de autoestima, para decirlo en la jerga actual. Sufrimos en efecto los galaicos una muy merecida fama de coitadiños que nos lleva a interpretar que llueve cuando alguien orina sobre nuestras cabezas.

Con lo mucho que descargan al año las nubes de este reino es natural que a veces no sepamos discernir si lo que cae es agua o algún menos noble producto de la micción, naturalmente. Sólo así se entiende la escasa –por no decir inexistente– reacción de la ciudadanía a las últimas afrentas propinadas a los gallegos por algunos de quienes ejercen tareas de mando y representación en España.

Basta con hacer un sencillo ejercicio de imaginación. Supongamos, por ejemplo, que el Gobierno de España boicotease abiertamente una ley del Parlamento de Andalucía mediante el recurso al Tribunal Constitucional tras impulsar en Galicia un texto análogo. Conjeturemos que, a mayores, una diputada racialmente española –y no de las de Merimée– despreciase al presidente Zapatero, a su colega gallego Feijóo y al líder de la oposición, Mariano Rajoy, argumentando que todos ellos son "andaluces en el sentido más peyorativo del término". Nada cuesta figurarse la irritación y el rebumbio que tales puyas desatarían sin duda entre los aludidos.

Por fortuna para nuestros compatriotas y –a pesar de ello– amigos del sur, esas dos hipótesis resultan puramente imaginarias y desde luego inimaginables. A ningún político con algo más de dos dedos de frente se le ocurriría cavar su tumba electoral agraviando de tal modo a un reino que, como el andaluz, cuenta con más de seis millones de votantes a menudo decisivos para la gobernación de España.

Con Galicia y los gallegos hay barra libre, sin embargo. El Gobierno que tantas mercedes presupuestarias dedica a Andalucía y Cataluña –territorios de copioso censo electoral– no duda en enmendar aquí toda una ley aprobada por el Parlamento autónomo como la que pretendía la regulación de las cajas de ahorro galaicas. Cualquiera diría que se trata de desautorizar la voluntad de los representantes elegidos por la tribu de Breogán para sustituirla por un oscuro chalaneo a dos bandas; aunque tal vez no convenga tomarse las cosas tan a pecho.

Ciertamente, la Cámara con sede en Compostela no es en modo alguno un órgano de soberanía, pero aun así la actitud del Gobierno recuerda de manera un tanto enojosa a la "doma" de Galicia por los Reyes Católicos. "En aquel tiempo", contaba el historiador Jerónimo de Zurita, "se comenzó a domar aquella tierra de Galicia, porque no sólo los caballeros de ella, sino todas las gentes de aquella nación eran unos contra otros muy arriscados y guerreros".

Poco ha de quedar de ese espíritu temerario y algo insurgente que Zurita atribuía en el siglo XVII a los gallegos del XV, transformados ahora –por lo que se ve– en gente de gran mansedumbre a la que parecen resbalarle por igual los agravios comparativos del Gobierno y las afrentas a secas de una simple diputada. Lo único que permanece invariable a lo largo de los siglos es la abierta colaboración que, entonces como ahora, prestan algunos de los barones con mando en plaza de este reino a los propósitos del poder central.

Esquinada en el mapa, carente de poder económico y con apenas dos millones y pico de votantes que nada pesan en la balanza electoral de España, parece natural que Galicia se resigne a admitir que llueve cuando en realidad está cayendo sobre ella un chaparrón de orines. A nadie debiera extrañar, por tanto, que se haya reabierto la veda de los chistes de gallegos que ahora cuentan las ministras, las parlamentarias y hasta el propio Gobierno. Reír, se los reímos; pero que conste que lo que cae no es agua.

2/23/2010

"Non calentare Cascos..."

“Sí, sí, la familia es uno de los principios básicos. A mí [el divorcio, el aborto y las relaciones prematrimoniales], son temas que no me escandalizan. Lo que ocurre es que en función del código ético de cada uno, hay una serie de problemas que luego hay que resolver a nivel de la sociedad general. Para mí el principio es que la familia es indivisible. Lo que no se puede es hacer una regulación normal en el divorcio, cuando ni siquiera se respeta esa libertad individual de las personas a elegir su estado familiar. El Estado ha de tener un código ético que es defender la familia indivisible (…) Contra lo que estoy es contra la forma de divorcio aprobada en España.”

Esto que parece sacado de las catacumbas del franquismo , las peroratas del padre Peyton (el del rosario en familia) y la madre (que la parió) Pilar Primo de Rivera y Saenz de Heredia, es una perla de una entrevista a Alvarez Cascos en la Hoja del Lunes de Gijón en 1981. Buena parte de la prensa conservadora dan como hecho que Cascos se presenta a candidato en Asturias con el beneplácito de Rajoy y el voto en contra de Cospedal, pero en el PP de aqui no saben si reir o llorar, excepto sus mas fervientes admiradores, Pelayo Roces y poco más, el resto estan acojonados porque saben que el señorito Cascos les tiene ganas. Ya se que que lo del Ministerio de Igualdad da para largo, aunque al fin sabremos el mapa de la "terra incógnita" (para algunos es inutil,como decía el mas listo de mi barrio "al que no sabe joder, hasta los pelos le molestan") y de hecho se han empeñado en que sobre ministra, ministerio y las rumberas feministas, pero el año que queda para las elecciones municipales y autonómicas puede ser divertido y sorprendente.

Salud

P.D.: No se como sonará esto desde la optica de nuestro tertuliano destacado en el caribe mas pobre, destruido por un pequeño ajuste de placas tectónicas y una historia de desidia, abandono y explotación. Cuando el gran terremoto de Lisboa, de 1755, en el que murieron supuestamente mas de 100.000 personas (se dice que Lisboa tenia unos 375.000 habitantes, muchos murieron y tambien unos 4000 en España, 400 en Lepe...) los obispos, siempre caritativos, lo atribuyeron a un castigo divino por los pecados del mundo, y se originó un debate entre Voltaire y Rousseau sobre Dios y su existencia y magnanimidad. Pero se salió fortalecido porque el cataclismo fue el inicio de la sismología moderna, que nos permite entender mejor la naturaleza y su dinámica, que la final será lo que nos salve de la ignorancia, de la barbarie y de las religiones.

Los martes, ni te cases ni te embarques,
como mucho, una tertulia...

2/19/2010

Flores de papel

"No dejes que la realidad (o la verdad) te arruine una buena noticia, o...un buen negocio", es lo que debieron pensar en la Fundación Gustavo Bueno (Gustavo Bueno y sus vástagos) cuando en la parcela en construcción del Museo de Bellas Artes aparecieron los restos de una fuente rómana del siglo II, que echaba para atras unos siglos el montaje de los XII de Oviedin, que habían preparado con esmero para el ayuntamiento. Hoy sabemos además que el ayuntamiento les pagó a esta generosamente subvencionada fundación mas de 800.000 euros, que ellos a su vez subcontrataron a la empresa de una de sus hijas, y que por la exposición que instalaron en el café Español pasaron no mas de 7000 visitantes, por lo que tuvo que adelantarse su cierre. Lo que se llama un negocio redondo, para la Fundación, y ruinoso para la cosa pública, pero como los actuales gestores de la City, aquellos que acusaron al último alcalde socialista de dejar 2000 millones (de pesetas de la época) sin gastar, son liberales de nuevo cuño y lo público está de más, pues que carge con el mico.

Como tenemos que ir acostumbrandonos a que la información municipal está cada vez más en el apartado de sucesos, el artículo de Alvite viene que ni pintao.

Flores de papel
J.L. Alvite

En mi época de redactor de sucesos, al gitano Dimas Jiménez Gabarri le gustaba que escribiese sobre él. A cambio de algún dinero me contaba en exclusiva sus delitos. Solía rondar la puerta del periódico o me esperaba en los locales donde yo solía tomar las copas a deshora. Le gustaba beber una mezcla de ron, güisqui y ginebra que casi lo dejaba sin voz con cada trago. «Una vez maté a un hombre cerca del hotel Atlántico en A Coruña, pero los detalles te van a costar cinco mil pesetas, periodista». «No puedo darte tanto dinero. Me estás empobreciendo, ¿sabes?», le dije. «¡Un asesinato! ¡Te hablo de un asesinato! ¿Cuántos asesinatos cuentas cada año en tu puto periódico? Con saña, ¿comprendes?, clavándole unas tijeras hasta ensangrentar el codo. ¿El motivo? No sé… creo que fue un arrebato; estaba algo pasado de copas… Si quieres, podríamos ponernos de acuerdo en los detalles». «Estás borracho, Dimas. Aunque trajeses contigo el cadáver, no sabría si creerte. Además, un asesinato con tijeras no se cotiza tanto. Esa sangre sólo es costura, ¿comprendes?, una verdadera mariconada. ¿Cómo es que llevabas encima unas tijeras?». El gitano esperó a recuperar la voz después de un trago. «Flores. Hago flores de papel. Cosas del psicólogo de la cárcel. Cree que me puedo reinsertar vendiendo jodidas flores de papel. Según mis cálculos tendría que vender ocho mil flores cada día para pagarme la comida. ¿Y a quién cojones puede venderle ocho mil flores un gitano? ¡Y de papel! ¿Cómo demonios quieren que renuncie a ser un delincuente? Tendría que vender cada flor al precio que cuesta un libro. ¿Te imaginas? Viviría del papel, como vives tú, aunque casi ni sé dibujar mi nombre». Aquella noche me armé de dignidad y no le compré su crimen al bueno de Dimas. Él se puso furioso y estrelló el vaso contra la botellería del bar. Se le humedecieron los ojos. «¡Por el amor de Dios, Dimas!, ¿por qué te pones así? No puedo pagarte lo que pides, eso es todo. No me lo permiten ni mi bolsillo ni mi conciencia. Tus miserias me están arruinando. Duermo mal cada vez que pienso que me cuestas más dinero que mi propia familia». Dimas se largó dando tumbos y yo esperé a que el tipo del bar calculase los desperfectos. La factura fue tan elevada que, sinceramente, me volví a casa pensando que me habría salido más barato que el gitano asesinase allí mismo al camarero.

1/25/2010

El suplicio tirrénico

Acababa de leer un artículo referido al drama de Haiti y la referencia por comparación al suplicio tirrénico, aquel que aplicaban los etruscos atando mano con mano, boca con boca, a un desgraciado con un muerto, en abrazo hediondo, hasta su muerte, cuando alguien me pasa una imagen de otro tiempo, inédita dicen, en la que Franco aparece rodeado de 4.601 cadáveres, hasta aqui nada nuevo, en este caso perdices cobradas en una montería, allá por los lejanos años 50 del siglo pasado, a la que había asistido la flor y nata del régimen maloliente, entre los ministros del momento, la nobleza habitual y corifeos varios, a los que nos quisieron atar de por vida cual suplicio etrusco. Ni siquiera Berlanga y Rafael Azcona pudieron imaginar semejante matanza, a base de miles de disparos y negocios bajo manga.

1/15/2010

Glosolalia

Releyendo sobre el embrollo de Mrs. Robinson, la esposa del Ministro principal de Irlanda del Norte, que ha propiciado la dimisión de este, a cuenta del escarnio público de las relaciones adúlteras con al menos tres amantes distintos y el cabreo, "mas allá de la ira" del tronante pastor Ian Paisley, "protector" de esa parte del gobierno Unionista que rige en el Ulster, aparece la estricta militancia en la secta pentecostal de la susodicha, desde la que ha condenado la lasitud de Hilary Clinton perdonando el adulterio de su marido, como la homosexualidad, o la relajación de costumbres, para la que no duda en utilizar la observancia de la literalidad del mensaje bíblico, que propuso Lutero. Otra caracteristica curiosa de esta rama protestante pentecostal es la valoración de la glosolalia como método de acercamiento al éxtasis, el lenguaje del éxtasis como se la ha denominado, el don de las lenguas en otras interpretaciones, que desde el punto de vista médico es una enfermedad que afecta al habla y que trata de adjudicar significado a palabras inventadas.


Robinsón. Jose Luis Alvite

No seré yo quien se escandalice porque a los sesenta años de edad la diputada irlandesa Iris Robinson haya tenido una aventura sexual con un muchacho de diecinueve, ni creo que haya motivos para compadecer al joven Kirk McCambley suponiéndole arrastrado hasta el catre de su amante por una inferioridad emocional que lo haya convertido luego en víctima de una seducción que en modo alguno considero reprobable. Si fuésemos sinceros reconoceríamos haber soñado alguna vez con una situación semejante y no nos importaría admitir que si no sucumbimos como el joven McCambley, no fue por decencia, sino por ese eufemismo de la dignidad que es la cobardía. Personalmente he sentido siempre devoción por las mujeres maduras y solo lamento no haber caído en todas y cada una de las tentaciones que me salieron al paso cuando las mujeres que me doblaban la edad estaban todavía de buen ver. Aún ahora me tienta evocar los buenos tiempos y reincidir. Si no lo hago no es porque le haya dado la espalda a las oportunidades, sino, lisa y llanamente, porque tener ahora un lío de cama con una mujer que me doble la edad solo seria posible seleccionando con una pinza en las narices el cadáver femenino más fresco del cementerio. Es obvio que en materia de relaciones sexuales no hay que dejar las ocasiones para cuando ya no se presenten, del mismo modo que, si lo que pretende es triunfar, al atleta no le conviene dejar el esfuerzo de correr para después de la carrera. Nunca entendí que haya que renunciar a los placeres por temor a que sean delito o porque supongamos que son pecado, obsesionados con mantener esa empobrecedora rectitud moral que nos oprime en un angustioso margen de maniobra entre los dictados de la ley y las advertencias de la religión. Mi gran lucha no ha sido nunca esa y la verdad es que en mi relación con las mujeres mi pudor y mi conciencia han sido siempre menos determinantes que mi bolsillo. En cuanto a la edad de mis amantes, he preferido siempre a las mujeres maduras, sobre todo a las de cuarenta y tantos años, no sé muy bien por qué, tal vez porque nunca me sentí a gusto en una alcoba en la que mi anfitriona fuese más ágil que su gato y más joven que sus muebles. También influye mucho esa laxante serenidad que las mujeres alcanzan con los años y que se manifiesta en los momentos más delicados, como cuando ella te hace creer que tu torpeza la rejuvenece, o en ese instante de sublime indecisión en el que el silbido de su cafetera en la cocina te libra de una excusa que en el mejor de los casos solo serviría para empobrecer con retórica tu falta de habilidad en cama. Al principio me preocupaba por conocer su bagaje cultural y trataba de intuir el calado que podía esperar en su conversación, pero no tardé en darme cuenta de que la mujer madura me ahorraba muchos trámites y que lo natural antes de sucumbir a la tentación de acompañarla de madrugada a su casa no era conocer de antemano los títulos de su biblioteca, o las firmas de sus cuadros, sino saber si al amanecer pondría reparos a la sugerencia de preparar café. No hará falta advertir que la mujer madura tiene sobre sus colegas más jóvenes la ventaja astronómica de que es capaz de perder la cabeza en cama sin que por ello pierda en absoluto el sentido de la orientación, de modo que aunque se le hayan ido por la boca las frases más obscenas que jamás pensó decirle a la cara a un hombre, en cambio en ningún momento olvida donde dejó las gafas. Tienen por otra parte las mujeres maduras la doble cualidad de que así como te ayudan con sutileza a entrar en su cama, con la misma delicadeza te facilitan luego la retirada. Y sobre todo, son comprensivas y jamás te confesarán abiertamente que las has defraudado entre las sábanas. En el peor de los casos, y después de una experiencia poco satisfactoria, en la próxima ocasión que te tropieces de madrugada con ella no te rechazará por torpe o por inútil, sino, simplemente, porque su despensa se ha quedado sin café. No sé como lo hacen, pero tratándose de sexo la franqueza jamás les despinta los labios. Una mujer que me doblaba la edad me dijo hace veinte años: “Ni tú eres un atleta sexual ni yo soy una diosa en cama y por eso ambos hemos fallado esta noche. Y lo cierto es que las mujeres como yo nos podemos permitir la elegancia de callar la verdad gracias a lo bien que los hombres como tú mienten al contarlo”.

11/20/2009

La lengua inutil

Me saca de esta "impase" tertuliana dos artículos de prensa, uno, una entrevista con el obispo auxiliar de Oviedo, o administrador diocesano o sabe Dios que, Raúl Berzosa hablando de la evolución (vuelta la burra al trigo con el Anís del Mono) y hace muy poco sobre la escasa ortodoxia cristiana de las cremaciones, http://www.lne.es/asturias/2009/11/19/hombre-viene-mono-aberracion-o-accidente/836132.html confesandose militante de la equidistancia (?) entre Evolución y Creacionismo. Cuando oigo a los clérigos mezclar ciencia y teología recurro a Richard Dawkins, que lo tiene mas claro:

"Muchos de nosotros veíamos a la religión como una tontería inofensiva.Puede que las creencias carezcan de toda evidencia pero, pensábamos,
si la gente necesitaba un consuelo en el que apoyarse, ¿dónde está el
daño? El 11 de septiembre lo cambió todo. La fe revelada no es una
tontería inofensiva, puede ser una tontería letalmente peligrosa.
Peligrosa porque le da a la gente una confianza firme en su propia
rectitud. Peligrosa porque les da el falso coraje de matarse a sí
mismos, lo que automáticamente elimina las barreras normales para
matar a otros. Peligrosa porque les inculca enemistad a otras personas
etiquetadas únicamente por una diferencia en tradiciones heredadas. Y
peligrosa porque todos hemos adquirido un extraño respeto que protege
con exclusividad a la religión de la crítica normal. ¡Dejemos ya de
ser tan condenadamente respetuosos!

No faltan voces en la prensa local, casi siempre desde la Nueva España de Oviedo y su falaz columnista J. Neira, que aplaude "la valentía" de Berzosa para abordar el tema de la evolución.

El otro, un artículo reciente de Manuel Rivas sobre una sentencia de divorcio en la que el Sr. juez se mete en el jardín de los derechos lingüisticos de padre y madre, y muy Sr. mío.

La lengua inutil. Manuel Rivas

Se equivoca usted, señor titular del juzgado número 6 de Alcorcón, al proclamar la carencia de "utilidad pública" del idioma gallego. En una caricatura de Castelao, un campesino dice: "Deus nos libre da Xustiza!". Quizás estaba pensando en usted, señor juez. Fíjese que útiles y previsoras son las lenguas "subalternas".
Fíjese si son previsoras que en los cuentos gallegos de Álvaro Cunqueiro hay personajes que como último deseo piden que en el ataúd, además de la Biblia, le metan el Código Civil por si tienen que pleitear en la otra vida. A la vista de como reculan los tiempos, me adelanto a pedir para el postrer viaje un ejemplar de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, además de la Constitución española (subrayado el artículo 3º, apartado 2) por si el barquero Caronte se pone pesado, dispensando, y me niega la "utilidad pública del gallego" en el Más Allá, siguiendo la doctrina de su señoría.

Ya que estamos con la verdad narrativa de los cuentos y las últimas voluntades, permítame una breve historia. Un anciano campesino manda llamar al notario para hacer el testamento definitivo. Dice: "De la tierra, dejo un tercio para Ramón, un tercio para María, un tercio para Concha, un tercio para Manuel, otro tercio para Andrés..." El notario le interrumpe: "Pero, ¿no serán muchos tercios?" Y el campesino responde: "¡No sabe usted lo grande que es la tierra!" Pues con las lenguas ocurre algo parecido. Que hay sitio para todas. Que no pesan en la cabeza. Que no hay lengua inútil.

Inútiles, inútiles no le somos, señor juez. Hay muchas personas que nos comunicamos normalmente en gallego y no nos consideramos del todo inútiles. Como ocurre incluso en la judicatura, unos somos menos útiles que otros, hacemos lo que podemos, pero respetamos. Eso si, tenemos una educación mínima del respeto. Nuestros padres nos acunaron, nos criaron y nos contaron cuentos en gallego para espantar el miedo. Y no eran unos inútiles, créame. Gracias a ellos, no le tengo miedo, señor juez.

En su Tesis sobre el concepto de la Historia, dice Walter Benjamin: "No hay ningún documento de la civilización que no sea al mismo tiempo un documento de barbarie". Yo antes no entendía muy bien esta frase, se lo juro, pero se me han aclarado de repente las ideas, como por un rayo, después de leer su fundamento "lingüístico" para negar el traslado escolar a Vigo de unas niñas en el auto tramitado en un caso de divorcio. En ese aspecto, el documento no resiste el principio de realidad. En Galicia, las niñas no sólo aprenderían gallego, sino que podrían enriquecer su castellano con las "maravillosas curvas" que Unamuno admiraba en Valle-Inclán.

No voy a hablarle ahora de Alfonso X el Sabio, ni de Rosalía de Castro, ni del tronco común galaico-portugués, patrimonio lingüístico que nos permite comunicarnos con millones de personas en el mundo, desde Brasil al Timor Oriental. Como además tenemos la suerte de compartir el castellano, vea usted, señor juez, que no vamos tan mal pertrechados, siempre, claro, que a los niños no les amputen la lengua "inútil". Creo que lo que procede en este momento es ir al argumento protoecológico enunciado por Julio Camba. Según demostró en un irónico artículo, el gallego es un idioma muy apto para hablar no sólo entre las personas sino también con todo tipo de animales. ¡Fíjese usted si será útil!

10/15/2009

Gürtel y los efebófilos

Es dificil predecir que sacaremos en consecuencia del caso Gürtel, pero hasta ahora ha servido para apantallar otras noticias, algunas supuestamente silenciadas interesadamente, como es el caso del "repugnante chivatazo del bar Faisán", dicen, que se utiliza como argumento para explicar la preponderancia día si y día también, de Gürtel en las primeras de los periódicos, de casi todos, y del resto de medios de comunicación.
Pero en tanto se nos escapa de las manos una noticia excelente que al fin sienta doctrina donde no la había y se agradece la nueva postura, con perdón, impulsada desde el Vaticano que establece claramente la distinción entre algunas variantes (algunos lo llaman desviaciones) sexuales que no conociamos y además con la virtud de no tener perfíl delictivo. Así el arzobispo Silvano Tomasi, representante permanente del Vaticano en la ONU, le ha puesto nombre a la infamia de los curas que abusan de menores y que establezca que "solo" un 5 % de los curas son Efebófilos no Pederastas (que todavía hay clases), osea, "homosexuales que se sienten atraidos por menores", a diferencia de otras religiones, que son muchos mas. Hay que oir lo que le contestaron los rabinos de Nueva York sobre "las tragedias comparadas".


Poder público, fines privados

PATXO UNZUETA 15/10/2009

Un aspecto llamativo del caso Gürtel es que personas adultas y con experiencia política se pusieran en manos de una cuadrilla de facinerosos, asumiendo una fuerte dependencia de ellos. Álvaro Pérez, El Bigotes, cabeza de la trama en Valencia, le dijo a Garzón que su organización llevaba "el día a día del partido", montándole "actos casi a diario: mítines, ruedas de prensa, presentaciones...". Si esas actividades, las propias de cualquier partido, las organizaba una entidad externa, ¿qué hacían los dirigentes, asesores y demás personal a sueldo del partido? La dependencia llega al extremo de que el secretario general, Costa, le pida a El Bigotes que interceda ante el presidente Camps para que le meta en su Gobierno; y el propio Camps recurre a esa mediación para que le consiga una foto con Obama.

Si todo se encarga fuera, ¿qué hacen los dirigentes y asesores a sueldo del partido?

El político vocacional y altruista pasó a la historia, pero el político profesional clásico, que pone su conocimiento y experiencia al servicio del partido, también se ha pasado de moda: ahora su trabajo consiste en encargar trabajos a otros. Los informes encomendados por el Gobierno catalán a asesores externos, muchos de ellos ligados a los partidos que lo forman, han suscitado una emoción limitada en esa comunidad y apenas ha trascendido fuera de ella. Sin embargo, esa forma de canalizar dinero público hacia bolsillos privados o del partido recuerda al montaje de los informes ficticios de Filesa, que tanto escándalo suscitaron a comienzos de los noventa.

Seguramente, no todos los informes son tan esotéricos como algunos de los que la prensa ha citado desde que se destapó el asunto (y que los miembros del Govern se resisten a hacer públicos, sin duda porque les da vergüenza que se conozcan). En primavera se supo que los había sobre temas como el cultivo de la chufa, el murciélago Nana o la almeja brillante; o uno que respondía a la petición de "argumentos para el fomento del juguete no sexista": alguien estaba a favor de ese tipo de juguetes, pero necesitaba ayuda para saber por qué. Otros que se han conocido este otoño son igual de absurdos, como el destinado a conocer la opinión que los niños tienen de la consejera de Sanidad o la que los columnistas de la prensa catalana tienen de los partidos del tripartito de Montilla.

En 2007, ese Gobierno encargó 2.967 informes externos, con un coste de 32 millones de euros. De una muestra de 300 analizados por una empresa auditora, 49 fueron considerados superfluos: directamente inútiles o que podían haber sido realizados por personal a sueldo del Gobierno. Esos 49 informes costaron 729.000 euros. Extrapolando la cifra en relación con los casi 3.000 encargados sale un coste (o sea, un dispendio) de siete millones de euros.

Una ironía del destino ha querido que uno de los informes, que versaba sobre "buenas prácticas en el sector cultural", fuera encargado (por 11.600 euros) al secretario de la Fundació Orfeó Català, recientemente destituido por el caso Millet: la estafa de guante blanco por un importe de 20 millones de euros, una parte de los cuales fue canalizada hacia una asociación ligada a CiU, a modo de blindaje público de la corrupción particular. Con el añadido de que la entidad saqueada recibió en los últimos diez años fuertes subvenciones del Ministerio de Cultura (25 millones de euros), la Generalitat (6,7 millones) y el Ayuntamiento de Barcelona (4,3 millones).

Cuando la economía iba viento en popa, no había mucha presión para que las instituciones subvencionadas rindieran cuentas de la utilización de los dineros públicos. Está por ver si seguirá siendo así con cuatro millones de parados, y si los escándalos de corrupción tienen repercusiones electorales. Algún sondeo reciente (Público, 12-10-09) indica que el PP sí pierde votos (por la corrupción), pero menos que el PSOE (por la crisis). Esto puede deberse a que a quien gobierna se le considera responsable en alguna medida de no haber impedido la corrupción; pero también a que la irritación que provoca el desempleo masivo favorece el trasvase de votos del partido gobernante al de la oposición, mientras que la corrupción más bien favorece la abstención.

El descrédito de los partidos es otro factor que la crisis ha potenciado. Existe el riesgo de que ese descrédito aliente a su vez el surgimiento de movimientos populistas o antisistema, de insumisión fiscal o de impugnación de la democracia. Hay algún síntoma de esto, pero la propia crisis puede ser una ocasión para que los partidos se reformen internamente, adoptando métodos de funcionamiento más austeros (como la crisis del petróleo de los años setenta sirvió para modificar algunos usos del consumo energético) y comprometiéndose a rendir cuentas del dinero que reciben y administran.

Un experto en la materia propuso hace años esta ecuación para definir la propensión a la corrupción: monopolio de la decisión pública, más discrecionalidad en la decisión, menos obligación de rendir cuentas. No es casual que la corrupción tienda a florecer en los periodos o territorios en que la oposición está muy debilitada frente a Gobiernos con mayoría absoluta. El poder ciega y el poder absoluto ciega absolutamente.


10/06/2009

Cambio climático

"Los que expresan dudas sobre el cambio climático están mal informados o tienen otra finalidad".

Sabiamos que el profesor Ricardo Anadón, catedrático de Ecología de la Universidad de Oviedo y único cientifico de la Universidad asturiana miembro del Panel intergubernamental de Naciones Unidas para el cambio Climático, se expresaba con esa rotundidad cuando aludía a los que a menudo salen en los medios de comunicación con un discurso ideológico en contra del cambio climático. Aprovechando la vecindad invitamos al profesor Anadón para dar una charla sobre tan importante cuestión y nos ratificó la seriedad de los datos, que ponen en evidencia la acelerada evolución climática experimentada desde el inicio de la revolución industrial, en la que coincide mayoritariamente el mundo cientifico, y la frivolidad con que algunos políticos y asimilados le quitan importancia, un poco como aquella figura del que señalando la luna, los tontos solo se fijaban en su dedo.


9/11/2009

El Miedo global

EL MIEDO GLOBAL, de Eduardo Galeano

Los que trabajan tienen miedo de perder el trabajo.
Los que no trabajan tienen miedo de no encontrar nunca trabajo.
Quien no tiene miedo al hambre, tiene miedo a la comida.
Los automovilistas tienen miedo a caminar
y los peatones tienen miedo de ser atropellados.
La democracia tiene miedo de recordar y el lenguaje tiene miedo de decir.
Los civiles tienen miedo a los militares,
los militares tienen miedo a la falta de armas,
las armas tienen miedo a la falta de guerras.

Es el tiempo del miedo.
Miedo de la mujer a la violencia del hombre
y miedo del hombre a la mujer sin miedo.
Miedo a los ladrones, miedo a la policía.
Miedo a la puerta sin cerradura,
al tiempo sin relojes, al niño sin televisión.
Miedo a la noche sin pastillas para dormir
y miedo al día sin pastillas para despertar.
Miedo a la multitud, miedo a la soledad,
miedo a lo que fue y a lo que puede ser,
miedo de morir, miedo de vivir.


9/02/2009

Epidemias

Se reabre el curso escolar, el tertuliano y el politico, bueno el politico nunca cierra, para nuestra desgracia en vacaciones frivolizan aún mas con las cosas serias,y tenemos a las puertas una epidemia que amenaza incluso con llegar a acuerdos gobierno y oposición, no así tanto entre las autoridades sanitarias y los médicos, que en buena medida consideran alarmista los anuncios sobre la extensión y gravedad de la epidemia de gripe A. Hoy Félix Ovejero dice en un artículo en El País:

"(...) La dificultad última radica en la particular naturaleza de la actividad política. Mientras en los restaurantes, salvo en los de postín -en los que, en realidad, nosotros no probamos los platos, sino que los platos nos prueban a nosotros y, si no nos gustan, tenemos un problema-, uno, mal que bien, es capaz de reconocer lo mejor, en política no hay un modo inequívoco de identificar la buena gestión. Sobre todo, la gestión que evita que los problemas aparezcan, gestión que, por definición, no deja trazas y, por ende, no luce. Las epidemias que no prosperan son el mejor ejemplo. Cuando se desencadenaron enfermedades como la de las vacas locas o la gripe aviar no faltaron los que, al ver que las cosas no pasaban a mayores, acusaron de tremendista a la OMS, que, precisamente, con su rápida intervención contribuyó en buena parte a que las cosas no pasasen a mayores. Una reacción parecida a la del ex seleccionador de fútbol, Clemente, quien descalificaba los controles antidoping porque "no sirven para nada, como lo prueba el que no hayan pillado a nadie..."

Pero no todo va a ser malas noticias, incluida la situación económica y los datos del paro, una autentica epidemia de consecuencias imprevisibles, nuestro corresponsal en la villa de Cué, del (gran) oriente asturiano, Alfonso Celorio, nos envia una crónica a resultas de unos papeles encontrados en los archivos diocesanos relacionados con el antiguo monasterio de San Antolín de Bedón, que relatan la creación de órdenes religiosas singulares relacionadas con epidemias y guerras de otros tiempos.

Cuerpo de Pajilleras del Hospicio de San Juan de Dios, de Málaga, cuyo relato de su existencia es como sigue:

En diciembre de 1840, se autorizaba la creación (merced a una especialísima dispensa del Obispo de Andalucía) del Cuerpo de Pajilleras del Hospicio de San Juan de Dios, de Málaga.

Las pajilleras de caridad (como se las empezó a denominar en toda la península) eran mujeres que, sin importar su aspecto físico o edad, prestaban consuelo con maniobras de masturbación a los numerosos soldados heridos en las batallas de la reciente guerra carlista española.
La autora de tan peculiar idea, había sido la Hermana Sor Ethel Sifuentes, una religiosa de cuarenta y cinco años que cumplía funciones de enfermera en el ya mencionado Hospicio. Sor Ethel había notado el mal talante, la ansiedad y la atmósfera saturada de testosterona en el pabellón de heridos del hospital. Decidió entonces poner manos a la obra y comenzó junto a algunas hermanas a "pajillear" a los robustos y viriles soldados sin hacer distingos de grado. Desde entonces, tanto a soldados como a oficiales, les tocaba su "pajilla" diaria. Los resultados fueron inmediatos.

El clima emocional cambió radicalmente en el pabellón y los temperamentales hombres de armas volvieron a departir cortésmente entre sí, aún cuando en muchos casos, hubiesen militado en bandos opuestos.
Al núcleo fundacional de hermanitas pajilleras, se sumaron voluntarias seculares, atraídas por el deseo de prestar tan abnegado servicio. A estas voluntarias, se les impuso (a fin de resguardar el pudor y las buenas costumbres) el uso estricto de un uniforme: una holgada hopalanda que ocultaba las formas femeniles y un velo de lino que embozaba el rostro.

El éxito rotundo, se tradujo en la proliferación de diversos cuerpos de pajilleras por todo el territorio nacional, agrupadas bajo distintas asociaciones y modalidades. Surgieron de esta suerte, el Cuerpo de Palilleras de La Reina, Las Pajilleras del Socorro de Huelva, Las Esclavas de la Pajilla del Corazón de María y ya entrado el siglo XX, las Pajilleras de la Pasionaria que tanto auxilio habrían de brindarle a las tropas de la República.

7/21/2009

Collioure

De una visita a Collioure:
A pesar del ambiente veraniego que abarrota el pequeño pueblo, la playa, las terrazas y hasta la riera seca que hace de improvisado aparcamiento, es imposible sustraerse a los acontecimientos de hace 70 años cuando otra marea humana, mucho menos alegre y definitivamente derrotada, buscaba la forma de abandonar aquel pais que ya no era el suyo, sino de unos salvajes que agitaban banderas y crucifijos y prometían un falso perdón para los que se entregaran.
Hasta aqui logró llegar Antonio Machado y su madre Ana Ruiz, junto con su hermano José y su esposa. En el pequeño cementerio Antonio y su madre ocupan una única tumba tapada con una losa en la que han grabado sus nombres y en la que no faltan banderas republicanas, placas de homenajes, escritos en papeles sueltos de visitantes, flores y versos.

Las últimas horas fueron relatadas por Pablo Corbalán, en Tiempo de Historia, 1975:

(...) " Antonio Machado, acompañado de los suyos y conducido por Corpus Barga, llegó a Collioure el 28 de enero del 39. Desde la estación al pueblo, Barga tuvo que llevar en brazos a doña Ana Ruiz. Al llegar a la plaza principal encontraron el hotel Bougnol-Quintana, en el que quedaron alojados y del cual ya no saldrían ni el poeta ni su anciana madre. Para que el grupo pudiera desenvolverse mejor, la esposa de José Machado cargó con las maletas y don Antonio y doña Ana quedaron en una tienda de antigüedades hasta que Barga, José y la mujer de éste volvieron por ellos. En el pequeño hotel -sólo tiene dos plantas- les recibieron la señora Quintana y su hijo, que les ofrecieron habitación en la planta alta. Al día siguiente, Sarga tomó el tren de París. Los Machado quedaron solos. Doña Ana apenas si puede moverse de la cama, y don Antonio permanece largas horas junto a ella. A veces la deja al cuidado de la hotelera, mientras él y su hermano pasean por las callejuelas del pueblo o van a contemplar el mar. Collioure es alegre, pero para ellos su alegría blanca y azul nada significan. A la hora del almuerzo y de la comida, don Antonio ruega a la señora Quintana que ponga la radio para escuchar las noticias de lo que está ocurriendo en España. La señora Quintana se afana por cuidar a sus huéspedes y les atiende con cariño. Don Antonio, dándose cuenta de su desvalimiento económico, le dice: "Ya que no tengo dinero para pagarte, le haré un poema". El 9 de febrero le escribió a José Bergamín. En la carta le da cuenta de su situación: "Después de un éxodo lamentable, pasé la frontera... en condiciones empeorables (ni un solo céntimo francés), y hoy me encuentro en Collioure... y gracias a un pequeño auxilio oficial, con recursos suficientes para acabar el mes. Mi problema más inmediato es el de poder residir en Francia hasta encontrar recursos para vivir en ella de mi trabajo literario o trasladarme a la URSS, donde encontraría amplia y favorable acogida". Le pide que muestre su agradecimiento a la Asociación de Escritores franceses e insiste en que le solucione su situación económica. Pero, "realmente -refiere José Machado- venía herido de muerte del fatal éxodo... Su grandeza espiritual se sobrepuso a tantas fatigas -espirituales y corporales- con la resignación de un verdadero santo". El cansancio del poeta es inmenso y en uno de sus paseos, le dice al hermano: "¡Quién pudiera vivir ahí tras una de esas ventanas, libre ya de toda preocupación!". Fue su última salida. Cayó en cama. El 18 de febrero empeoró su neumonía, complicándosele con una gastroenteritis. Con lo ojos cerrados y ya delirante, repetía: Merci, madame; mercí, madame, agradeciéndole a la señora Quintana sus cuidados. Sus últimas palabras fueron: "Adiós, madre". Murió a las cuatro de la tarde del día 22. Su hermano encontró, en uno de los bolsillos de su gabán, unos papelitos escritos y arrugados. En uno de ellos recordaba a "Guiomar"; en el otro podía leerse un solitario verso: "Estos días azules y este sol de la infancia". Como Collioure estaba llena de refugiados españoles, la noticia de la muerte del poeta se corrió inmediatamente, y hasta su cuarto del hotel llegaron oficiales y soldados, que cubrieron su cadáver con una bandera tricolor y lo rodearon de flores. Desde París, Jean Cassou pidió que fuera trasladado a la capital francesa para ofrecerle un entierro con gran pompa, pero la familia se negó. Y fue sepultado al día siguiente. El féretro fue llevado a hombros por seis milicianos. Toda la población, hasta el alcalde, le acompañaron al cementerio. Doña Ana Ruiz falleció tres días después que su hijo. Y fue enterrada a su lado, en un panteón que había ofrecido una señora francesa, amiga de la señora Quintana."





7/05/2009

Gorbeia-Perejil

"Al alba, y con un tiempo duro con viento de levante de 35 nudos..." así explicaba el entonces ministro de defensa Federico Trillo la surrealista "liberación" del islote Perejil, que ha vuelto a ponerse de moda gracias a los gudaris vascos del PNV comandados por Urkullu, que ha querido quitarse de la espina de ver ondear la bandera del estado (española, po supuesto) en lo alto del monte Gorbea ("en lo mas alto hay una cruz de amor...") escenificando una guerra de banderas muy del gusto de nacionalistas, de todo signo y condición. Para mediar en el conflicto, ponemos nuestro granito de arena en la disputa textil aportando foto de la hazaña montañera llevada a cabo por un conocido grupo de montaña asturiano, que hizo ondear la enseña astur debajo mismo de la cruz del Gorbea, al tiempo que entonaba el obligado "Asturias, Patria querida" como si tal cosa.

7/02/2009

Callejeros

De la profusión y a menudo arbitrariedad de los callejeros de nuestras ciudades y pueblos proviene aquella anécdota de Santiago Ramón y Cajal, por la que un vecino del ilustre investigador, el doctor Mata, colgó una advertencia, molesto por las continuas confusiones:

En este humilde portal
no vive ningún Cajal

A lo que Ramón y Cajal respondió con otra nota:

Vive en esta vecindad
cierto médico poeta
que al fin de cada receta
pone "Mata" y es verdad

Sobre el callejero y sus coincidencias escribe hoy Espinás en El Periodico.

Hablan las placas de las calles

JOSEP MARIA Espinàs
Soy un lector curioso de guías urbanas, nomenclátores y guías telefónicas. Si tengo un rato que me parece libre –en casa o cuando estoy en la habitación de un hotel en el extranjero–, leo la información que tengo a mano, sea la que sea. No porque la encuentre útil, sino porque me distrae y, a menudo, me divierte.
Tengo un nomenclátor de Barcelona entre cuyas páginas guardé hace tiempo una lista de raras coincidencias. No sé si desde entonces los nombres de las calles han cambiado; alguno quizá ha desaparecido tragado por una avenida, pero el juego es sorprendente.

En el nomenclátor puede comprobarse cómo se conectan las calles. Algunos contactos son naturalísimos: calle de Avellaners y calle de Ametllers, y la calle de Cardenera se une a la de Pasarell. Huelga decir que la lógica preside el encuentro de la calle de Sagristans con la de Capellans. Aún hay otro ejemplo: a la calle de la Estrella Polar se entra –no podía ser de otro modo– por la calle de las Nebuloses. Y, claro, a la plaza del Firmament se accede por la calle de los Satèl·lits.

No puede decirse que algunas denominaciones sean demasiado feministas. Coinciden la calle de los Ases y la calle de las Dames, y no debe de ser casual que estas Dames acaben en la plaza de las Olles. La antigua guía citaba Estudis, y añadía esta precisión: «Callejón sin salida». Debía de ser un aviso a los jóvenes barceloneses, en el sentido de que se dejaran de gramáticas y de filosofías y se dedicaran a aprender un oficio junto al padre.
Estremece un poco descubrir que las calles del Isard y del Castor, simpatiquísimos animales, van a dar a la rambla del Caçador.
Más de una vez he confesado que me gusta mirar placas y rótulos. Los hay pintorescos, como el de un callejón de un pueblo andaluz. El callejón me recibió en la entrada con esta placa: calle de Salsipuedes. No entré. Acababa de empezar un viaje y no quería correr riesgos. Y cuando, en París, realizaban obras en la calle de Lenin, pusieron este aviso: «Calle de Lenin, cortada, excepto para los vecinos de la calle de Karl Marx». Es para pararse y meditar. Según el cartel, solo los ciudadanos marxistas podían tener acceso a la revolucionaria calle de Lenin.
Volviendo a Barcelona, una revelación más: a la calle del Negoci se entra por la calle de la Confiança. Quizá esto ya es anticuado. Pero en Gràcia encontramos la gran lección: a la calle del Progrés se entra por la de la Llibertat.

6/23/2009

Expertos

Ya lo dejo dicho Marx, ""inteligencia militar es una contradición en sus términos", y nos lo han demostrado sobradamente que como expertos no tienen precio, lo mas probable es que apuesten por el caballo perdedor como nos dice Rosa Montero en su artículo. Pasa igual que con los economistas y la crisis global, no solo no han sabido adelantarse, no saben lo que pasa y desde luego no saben que hay que hacer para arreglar el desaguisado. Es seguro que esta crisis, si algún día se supera, se estudie en la universidades dentro de 50 años, el resto una incognita.

Expertos

ROSA MONTERO 23/06/2009

En enero de 1979, pocos días antes de que Jomeini volviera a Irán aupado por las masas, entrevisté al ayatolá en su refugio en Francia. Me pareció un viejo borrascoso y pétreo. Para hablar con él tuve que ponerme un pañuelo que no dejara asomar ni siquiera las cejas y mantener todo el rato mi cabeza más baja que la suya. Como Jomeini era un anciano menudo y estaba sentado en el suelo, esto me obligó a hacerle la entrevista prácticamente tumbada sobre la alfombra. Todo lo cual no me hizo demasiada buena impresión, para qué negarlo. Pero cuando regresé y escribí en EL PAÍS sobre esa banda de fanáticos recibí bastantes cartas de protesta de los lectores, porque, por entonces, Jomeini era considerado progresista y revolucionario. Y no se trataba sólo de los lectores de a pie: los especialistas hablaban maravillas de la revolución chií, y luego hemos sabido que los servicios secretos occidentales apoyaron a Jomeini, creyéndolo un fermento democratizador. Pero cuando el ayatolá llegó al poder empezó a cortar cabezas, instaurando un largo régimen de sangre y de plomo.

Hoy los iraníes vuelven a hacer retumbar las calles con su protesta heroica, como con el sha; pero, al contrario que entonces, ahora los expertos no hacen más que arrugar la nariz y desconfiar de Musaví y de la revuelta. Lo cual debe de ser una buena señal, porque los expertos y los servicios secretos siempre se equivocan. La pifiaron, ya digo, cuando Jomeini. Y cuando el muro de Berlín, y a la hora de analizar los síntomas previos del 11-S, y cuando armaron hasta los dientes a los talibanes o a Sadam Husein, considerándolos amigos de Occidente, y luego ya vieron la guasa que tuvo todo eso. ¿Que ahora dicen que Musaví y Ahmadineyad son dos caras de lo mismo? Estupendo: entonces hay que apoyar la algarada iraní, porque probablemente traerá la democracia.

6/16/2009

La Memoria de la Tierra

Me llega a las manos, regalado por uno de sus autores, nuestro amigo y vecino Eloy Alonso, que ha prometido presentarlo en la tertulia, el libro La Memoria de la tierra, un libro de fotografia extraordinario, emocionado y terrible que retrata las exhumaciones de los asesinados por la represión franquista, durante y después de la guerra civil. Al margen de los debates que han provocado, las imágenes que muestra producen una sensación de impotencia, pero también de liberación por las personas asesinadas y abandonadas en las zanjas abiertas de las cunetas, y por sus familiares.

Foto de Eloy Alonso
El cantante canario Pedro Guerra les ha dedicado una canción impresionante.



Huesos, por Pedro Guerra

Podrían ser, a simple vista, sólo huesos,
desvencijados huesos
enterrados al borde del camino.
Abandonados huesos, no acariciados huesos
de un dolor no amortajado.

Pero no son, a simple vista, sólo huesos,
desvencijados huesos.
En el calcio del hueso hay una historia:
desesperada historia, desmadejada historia
de terror premeditado.

Y habrá que contar,
desenterrar, emparejar,
sacar el hueso al aire puro de vivir.
Pendiente abrazo,
despedida, beso, flor,
en el lugar preciso
de la cicatriz.

Podrían ser, a simple vista, sólo huesos,
amoratados huesos,
olvidados sin fecha, en el camino.
Abaratados huesos, invertebrados huesos
de un adiós no reclamado.

Pero no son, a simple vista, sólo huesos,
amoratados huesos.
En el calcio del hueso hay una historia:
acaudillada historia, desmemoriada historia;
el horror no solventado.

Y habrá que contar,
desenterrar, emparejar,
sacar el hueso al aire puro de vivir.
Pendiente abrazo,
despedida, beso, flor,
en el lugar preciso
de la cicatriz.

6/11/2009

Bibliófobos

No estoy del todo de acuerdo con lo que dice Joan Barril, de hecho es imparable la sustitución del libro por los soportes digitales, pero es cierto que el libro ha tenido un exito enorme, aunque el libro no es irrompible, es fungible y decididamente inflamable, como nos demostró Ray Bradbury en su novela Fahrenheit 451 (los 233 grados centigrados en los que arde el papel), y desde luego no es el mismo libro para todos, cada uno nos hacemos uno para nosotros, el libro ha transmitido tantos errores, dogmas y disparates como supuestamente hará su sucesor, sus autores siempre son conocidos, o al menos los autores de un libro se conocen siempre a través de lo que escriben. La misma luz de la que depende los libros tradicionales alumbrará a los nuevos, y por supuesto se podrán subrayar, copiar, consultar, cambiar el tamaño de letra, de idioma y forma. Los libros se prestan y la mayoria de las veces no vuelven, tiene su propio orgullo, seguro que en adelante van a estar mas a gusto siendo compartidos.


P.D.: Hoy (San Bernabé, que significa "hijo del consolador" (?) , aquel judio que murio lapidado por judios de la diáspora en Salamina (¡cágate lorito!) tertulia et gran inauguración de las Fiestas del Corpus Christi, Mercado mediaval, pulpeiras, gigantes y cabezudos locales... (ya sabeis aquello de que con un vaso de vino en la mano, nos miramos a los ojos (Arturo dixit) y decimos: "Sangre de Cristo, cuanto ha que no te he visto, y ahora que te veo, GLORIA IN EXCELSIS DEO").


Mundo de bibliófobos

JOAN BARRIL

Por lo visto, ese sabio del mamporro llamado Arnold Schwarzenegger, gobernador electo del estado de California por el partido republicano, ha decidido que los libros desaparezcan de las escuelas. Schwarzenegger fundamenta su decisión en el presupuesto: lo de los libros es caro y, además, dice, con el soporte digital por internet los alumnos californianos conseguirán una mejor formación.

Lejos de esta humilde pluma poner en duda las innumerables ventajas de los sistemas digitales. Unas ventajas que incluso llegan a multiplicar el error. La información no es lo mismo que el conocimiento. La información es la capacidad de aprender muchos datos en poco tiempo. El conocimiento consiste en hacer pasar esa información por el cedazo de nuestra experiencia, de la socialización, del debate y de la duda mutua.
La latría debida a la tecnología nos está desviando de ese tipo de aprendizajes. Tener acceso a demasiadas cosas a veces comporta la incapacidad de comprenderlas.
Pero esa es la tendencia. No solo Schwarzenegger, sino también Rodríguez Zapatero prometió que todos los alumnos españoles contarían con un ordenador portátil en breve.
Afortunadamente para nosotros, lo que suele prometer Zapatero no se acaba de cumplir jamás. De tal manera que, probablemente, los libros tradicionales continuarán siendo una bonita herramienta de la transmisión del saber, de la historia y de la belleza.
Sin embargo, ahí está una curiosa obsesión: la sustitución del libro por la pantalla. La tecnología es tan invasiva que solo acepta relaciones de sustitución. Quítate tú que me pongo yo. En las ciudades comparten espacio bicicletas y autobuses. La tierra fructifica con la azada o con el tractor. Pero el uso del e-mail ha desplazado al número de teléfono. Y ahora se entiende el ordenador portátil no como un complemento del libro, sino como su definitivo enterrador.
Hace muchos años, un grupo llamado The Buggles cantó aquello de Video kills the radio star, o sea, que el vídeo debía asesinar a la estrella de la radio. Se acabaron los vídeos y los vídeo clubs, pero las estrellas de la radio continúan en nuevos firmamentos. Cuidado, pues, con las tecnologías de sustitución que no prevean el armisticio con los soportes de toda la vida.
Son tan obvios los méritos del libro, que no hace falta recordarlos. Pero el libro es irrompible. El libro es el mismo libro para todos. El libro no comporta más fascinación que su contenido. El libro tiene un autor conocido y una editorial que da la cara. El libro no es anónimo. El libro se reedita. El libro se presta, se subraya, se conserva y se consulta sin necesidad de fluido eléctrico.
Solo es un libro, es cierto. Pero a los adalides de la tecnología supuestamente formativa habríamos de preguntarles cuál ha sido el pecado del libro para que ahora se le quiera apartar de las aulas.
Una de las características de todas las religiones universales consiste en su voluntad de asimilación en nombre de la verdad y de marginar a los idólatras del error. Así ha sido en la cristiandad o el islam. Hoy, la verdad, no es otra cosa que la religión de una tecnología tan potente como frágil.

La falsedad de una pantalla se multiplica en pocos segundos de forma acrítica por todo el mundo. La verdad libresca, en cambio, exige al menos otro libro para rebatirla. Con la pantalla, sabemos. Con el libro, aprendemos a saber.

6/07/2009

Moscow Nights

A petición de nuestro contertulio Carlos, nos adentramos en los secretos de la música coral rusa, en concreto con la cancion Las noches de Moscú, de la que tenemos aqui una grabación clásica de los Coros del Ejercito Ruso y la transcripción de su letra, que amablemente nos hizo nuestra amiga ukraniana Olga. Nos hemos comprometido a ensayarla con ella para mejorar la pronunciación y la entonación.

(Una de las más famosas canciones rusas del siglo XX fue "Podmoskovnye Vechera", que significa literalmente "la noche cerca de Moscú", pero normalmente se llama "Noches de Moscú" o "Medianoche en Moscú" en Inglés. La canción fue compuesta en 1955, con música de Vasili Solovyev-Sedoy y letra de Mikhail Matusovsky, estrenada en el Festival de la Juventud en Moscú 1956)


Poema de amor

Como habiamos abierto publicamente un apartado a la bicicleta, nos entregan un notable poema de amor... a la bicicleta, firmado por "Bebiendo agua".

6/04/2009

Europa (por, para, con, contra, de...)

A unos días de las elecciones, y en medio de un enorme griterío de politicos y medios de comunicación, es bueno que nos recuerden lo que ha significado y significa Europa para nosotros. De los resultados se derivarán en orden interno las consecuencias que se quieran, pero seguro que lo mas importante es que se refuerce la idea de Europa como oposición a los localismos nacionales.

Que mejor que un europeista convencido ("a Felipe no me lu toqueis", decía alguien) para ilustrarnos.

Salud
P.D.: Lo del espectáculo en la plaza de ayuntamiento de Oviedo, con la celebración del ascenso a 2ª B del Oviedo, debería hacernos meditar sobre la deriva del futbol y sus protagonistas.

Por Europa
FELIPE GONZÁLEZ 04/06/2009

Siempre pensé que el destino de España era integrarse en lo que hoy, tras el Tratado que negociamos hace 20 años, llamamos la Unión Europea. Era y soy un europeo europeísta, que es algo que trasciende a determinadas posiciones ideológicas, pero que impregna a la inmensa mayoría de la corriente socialdemócrata de Europa. Porque europeos somos todos, pero europeístas somos menos, incluso parece que cada vez menos.

Se decide si la mayoría del Parlamento es europeísta o favorable a menos Unión y más nacionalismo

¿Cómo mantenemos la ceguera localista en el debate?

Nosotros, los españoles, somos europeos con los mismos derechos y obligaciones que los demás componentes de la Unión desde el 1 de enero de 1986, cuando nos integramos en la entonces Comunidad Europea. Dentro de nuestro país, el impulso integrador fue muy amplio, aunque parece que estemos perdiéndolo cuando más lo necesitamos.

Europeístas son los europeos que creen en la Unión Europea como un espacio público compartido por los países integrantes. Algo más, con ser importante, que espacio de mercado único o incluso que una moneda única. Ese algo que nos permita avanzar hacia una forma de ciudadanía compartida, compatible con las de cada Estado-nación.

Si esto era así, cuando pugnábamos por dejar de ser los súbditos de una dictadura que nos alejaba del destino común con la Europa de las libertades y de la justicia social, lo debería ser más ahora, contra la corriente de los nacionalismos conservadores y antieuropeístas que parecen dominar el escenario, frenando la construcción de una Europa capaz de enfrentar unida los grandes desafíos de la globalización.

Por eso, el compromiso de entonces, que me llevó a luchar para romper las barreras que nos separaban y a ser de los más activos en la construcción de una Europa más integrada, más solidaria, más política, más relevante para sus ciudadanos y para el mundo, se ha reforzado hoy ante la crisis y la recesión mundial que estamos viviendo. Se ha reforzado desde el conocimiento racional de los desafíos globales que enfrentamos. Con Europa podemos hacer cosas relevantes, sin Europa seremos insignificantes en la situación mundial. Esto vale para nosotros, pero también para los demás países de la Unión, grandes, medianos y pequeños.

Por eso participo en la campaña electoral para el Parlamento Europeo, explicando su importancia, velada por un griterío sin sentido, cargado de lugares comunes y de demagogia localista.

Seguimos viendo a Europa como algo ajeno y distante, no como algo nuestro, que condiciona nuestro destino, para lo bueno si se hacen las cosas que deben hacerse, o para lo malo, si se renuncia a utilizar el único gran

instrumento que tenemos frente a la crisis financiera global, frente a la recesión mundial, o ante los desafíos como la energía y el cambio climático, como el paso de la sociedad industrial a la sociedad del conocimiento a la que tendrá que adaptarse nuestra cohesión social. O para afrontar problemas y necesidades como la regulación de los flujos migratorios. O para enfrentarse al reto de la criminalidad organizada y del terrorismo internacional.

Domina la noticia de la quiebra de General Motors, icono norteamericano y mundial de la industria más representativa de la era industrial. Vemos su repercusión europea y asistimos al problema como algo que nos afecta, pero sin relacionarlo con las elecciones del día 7, con las posibilidades y las dificultades de Europa. ¿Cómo mantenemos la ceguera local y localista en el debate? Miles de puestos de trabajo en juego, el futuro de una industria, que como otras, han sido la esencia del modelo europeo de desarrollo y bienestar como potencia industrial. Aquí discutimos las medidas de ayuda del Gobierno y dispersamos, en algunas comunidades autónomas, el esfuerzo necesario. Debería ser europeo, pero no lo concebimos ni siquiera como nacional. ¡Qué absurda percepción de los problemas!

Como la americana, la industria europea del automóvil se tendrá que plantear su capacidad para competir en ese escenario mundial, si no, las ayudas serán pan para hoy y hambre para mañana, a costa del contribuyente. No es un desafío al que pueda hacer frente España como país. Ni Francia o Alemania o Italia. Tiene que hacerlo Europa, como trata de hacerlo Estados Unidos. Del mismo modo hay que abordar la crisis financiera y las normas de control del sistema y de las entidades. Debe haber un marco regulatorio europeo, para unas entidades que trabajan en toda Europa, y en el mundo. Además, hay que negociar este marco regulatorio con los demás: Estados Unidos, Japón, China, Brasil, México, etcétera. De lo contrario, tras esta crisis ya estaremos incubando la siguiente.

Europa depende de las energías fósiles en porcentajes semejantes a EE UU y ha contribuido al cambio climático en correlación a su uso y consumo. ¿Es posible continuar cada país por su lado a la hora de elaborar una estrategia energética que sea respetada, que induzca a un nuevo modelo de producción y consumo, que nos dé ventajas en la lucha contra el cambio climático?

Así podríamos seguir con todos los problemas, con todos los desafíos que debemos enfrentar y siempre nos encontraremos con el espacio europeo como necesario para articular estrategias exitosas: migraciones, seguridad, política exterior...

El Parlamento Europeo colegisla para todos nosotros en el 70% de las normas que nos afectan. Ahora aumentará su poder presupuestario y legislativo. Tenemos que decidir si las mayorías que lo integren estarán a favor de la Unión Europea con los objetivos que condicionarán nuestro futuro o estarán en contra, con políticas de menos Europa y más nacionalismo.

El voto importa, para enfocar la salida de la crisis, para conseguir un Parlamento capaz de hacer propuestas de diálogo social, económico y político que nos acerquen a los pactos que necesitamos en las materias que he mencionado.

Lástima que no seamos capaces de crear una conciencia ciudadana para que todo el mundo desee votar. ¡Y decidir el destino de Europa que es el nuestro!

Felipe González es ex presidente del Gobierno español.