
como mucho, una tertulia...

"No dejes que la realidad (o la verdad) te arruine una buena noticia, o...un buen negocio", es lo que debieron pensar en la Fundación Gustavo Bueno (Gustavo Bueno y sus vástagos) cuando en la parcela en construcción del Museo de Bellas Artes aparecieron los restos de una fuente rómana del siglo II, que echaba para atras unos siglos el montaje de los XII de Oviedin, que habían preparado con esmero para el ayuntamiento. Hoy sabemos además que el ayuntamiento les pagó a esta generosamente subvencionada fundación mas de 800.000 euros, que ellos a su vez subcontrataron a la empresa de una de sus hijas, y que por la exposición que instalaron en el café Español pasaron no mas de 7000 visitantes, por lo que tuvo que adelantarse su cierre. Lo que se llama un negocio redondo, para la Fundación, y ruinoso para la cosa pública, pero como los actuales gestores de la City, aquellos que acusaron al último alcalde socialista de dejar 2000 millones (de pesetas de la época) sin gastar, son liberales de nuevo cuño y lo público está de más, pues que carge con el mico.


Releyendo sobre el embrollo de Mrs. Robinson, la esposa del Ministro principal de Irlanda del Norte, que ha propiciado la dimisión de este, a cuenta del escarnio público de las relaciones adúlteras con al menos tres amantes distintos y el cabreo, "mas allá de la ira" del tronante pastor Ian Paisley, "protector" de esa parte del gobierno Unionista que rige en el Ulster, aparece la estricta militancia en la secta pentecostal de la susodicha, desde la que ha condenado la lasitud de Hilary Clinton perdonando el adulterio de su marido, como la homosexualidad, o la relajación de costumbres, para la que no duda en utilizar la observancia de la literalidad del mensaje bíblico, que propuso Lutero. Otra caracteristica curiosa de esta rama protestante pentecostal es la valoración de la glosolalia como método de acercamiento al éxtasis, el lenguaje del éxtasis como se la ha denominado, el don de las lenguas en otras interpretaciones, que desde el punto de vista médico es una enfermedad que afecta al habla y que trata de adjudicar significado a palabras inventadas.No seré yo quien se escandalice porque a los sesenta años de edad la diputada irlandesa Iris Robinson haya tenido una aventura sexual con un muchacho de diecinueve, ni creo que haya motivos para compadecer al joven Kirk McCambley suponiéndole arrastrado hasta el catre de su amante por una inferioridad emocional que lo haya convertido luego en víctima de una seducción que en modo alguno considero reprobable. Si fuésemos sinceros reconoceríamos haber soñado alguna vez con una situación semejante y no nos importaría admitir que si no sucumbimos como el joven McCambley, no fue por decencia, sino por ese eufemismo de la dignidad que es la cobardía. Personalmente he sentido siempre devoción por las mujeres maduras y solo lamento no haber caído en todas y cada una de las tentaciones que me salieron al paso cuando las mujeres que me doblaban la edad estaban todavía de buen ver. Aún ahora me tienta evocar los buenos tiempos y reincidir. Si no lo hago no es porque le haya dado la espalda a las oportunidades, sino, lisa y llanamente, porque tener ahora un lío de cama con una mujer que me doble la edad solo seria posible seleccionando con una pinza en las narices el cadáver femenino más fresco del cementerio. Es obvio que en materia de relaciones sexuales no hay que dejar las ocasiones para cuando ya no se presenten, del mismo modo que, si lo que pretende es triunfar, al atleta no le conviene dejar el esfuerzo de correr para después de la carrera. Nunca entendí que haya que renunciar a los placeres por temor a que sean delito o porque supongamos que son pecado, obsesionados con mantener esa empobrecedora rectitud moral que nos oprime en un angustioso margen de maniobra entre los dictados de la ley y las advertencias de la religión. Mi gran lucha no ha sido nunca esa y la verdad es que en mi relación con las mujeres mi pudor y mi conciencia han sido siempre menos determinantes que mi bolsillo. En cuanto a la edad de mis amantes, he preferido siempre a las mujeres maduras, sobre todo a las de cuarenta y tantos años, no sé muy bien por qué, tal vez porque nunca me sentí a gusto en una alcoba en la que mi anfitriona fuese más ágil que su gato y más joven que sus muebles. También influye mucho esa laxante serenidad que las mujeres alcanzan con los años y que se manifiesta en los momentos más delicados, como cuando ella te hace creer que tu torpeza la rejuvenece, o en ese instante de sublime indecisión en el que el silbido de su cafetera en la cocina te libra de una excusa que en el mejor de los casos solo serviría para empobrecer con retórica tu falta de habilidad en cama. Al principio me preocupaba por conocer su bagaje cultural y trataba de intuir el calado que podía esperar en su conversación, pero no tardé en darme cuenta de que la mujer madura me ahorraba muchos trámites y que lo natural antes de sucumbir a la tentación de acompañarla de madrugada a su casa no era conocer de antemano los títulos de su biblioteca, o las firmas de sus cuadros, sino saber si al amanecer pondría reparos a la sugerencia de preparar café. No hará falta advertir que la mujer madura tiene sobre sus colegas más jóvenes la ventaja astronómica de que es capaz de perder la cabeza en cama sin que por ello pierda en absoluto el sentido de la orientación, de modo que aunque se le hayan ido por la boca las frases más obscenas que jamás pensó decirle a la cara a un hombre, en cambio en ningún momento olvida donde dejó las gafas. Tienen por otra parte las mujeres maduras la doble cualidad de que así como te ayudan con sutileza a entrar en su cama, con la misma delicadeza te facilitan luego la retirada. Y sobre todo, son comprensivas y jamás te confesarán abiertamente que las has defraudado entre las sábanas. En el peor de los casos, y después de una experiencia poco satisfactoria, en la próxima ocasión que te tropieces de madrugada con ella no te rechazará por torpe o por inútil, sino, simplemente, porque su despensa se ha quedado sin café. No sé como lo hacen, pero tratándose de sexo la franqueza jamás les despinta los labios. Una mujer que me doblaba la edad me dijo hace veinte años: “Ni tú eres un atleta sexual ni yo soy una diosa en cama y por eso ambos hemos fallado esta noche. Y lo cierto es que las mujeres como yo nos podemos permitir la elegancia de callar la verdad gracias a lo bien que los hombres como tú mienten al contarlo”.
Ya que estamos con la verdad narrativa de los cuentos y las últimas voluntades, permítame una breve historia. Un anciano campesino manda llamar al notario para hacer el testamento definitivo. Dice: "De la tierra, dejo un tercio para Ramón, un tercio para María, un tercio para Concha, un tercio para Manuel, otro tercio para Andrés..." El notario le interrumpe: "Pero, ¿no serán muchos tercios?" Y el campesino responde: "¡No sabe usted lo grande que es la tierra!" Pues con las lenguas ocurre algo parecido. Que hay sitio para todas. Que no pesan en la cabeza. Que no hay lengua inútil.
Inútiles, inútiles no le somos, señor juez. Hay muchas personas que nos comunicamos normalmente en gallego y no nos consideramos del todo inútiles. Como ocurre incluso en la judicatura, unos somos menos útiles que otros, hacemos lo que podemos, pero respetamos. Eso si, tenemos una educación mínima del respeto. Nuestros padres nos acunaron, nos criaron y nos contaron cuentos en gallego para espantar el miedo. Y no eran unos inútiles, créame. Gracias a ellos, no le tengo miedo, señor juez.
En su Tesis sobre el concepto de la Historia, dice Walter Benjamin: "No hay ningún documento de la civilización que no sea al mismo tiempo un documento de barbarie". Yo antes no entendía muy bien esta frase, se lo juro, pero se me han aclarado de repente las ideas, como por un rayo, después de leer su fundamento "lingüístico" para negar el traslado escolar a Vigo de unas niñas en el auto tramitado en un caso de divorcio. En ese aspecto, el documento no resiste el principio de realidad. En Galicia, las niñas no sólo aprenderían gallego, sino que podrían enriquecer su castellano con las "maravillosas curvas" que Unamuno admiraba en Valle-Inclán.
No voy a hablarle ahora de Alfonso X el Sabio, ni de Rosalía de Castro, ni del tronco común galaico-portugués, patrimonio lingüístico que nos permite comunicarnos con millones de personas en el mundo, desde Brasil al Timor Oriental. Como además tenemos la suerte de compartir el castellano, vea usted, señor juez, que no vamos tan mal pertrechados, siempre, claro, que a los niños no les amputen la lengua "inútil". Creo que lo que procede en este momento es ir al argumento protoecológico enunciado por Julio Camba. Según demostró en un irónico artículo, el gallego es un idioma muy apto para hablar no sólo entre las personas sino también con todo tipo de animales. ¡Fíjese usted si será útil!
Es dificil predecir que sacaremos en consecuencia del caso Gürtel, pero hasta ahora ha servido para apantallar otras noticias, algunas supuestamente silenciadas interesadamente, como es el caso del "repugnante chivatazo del bar Faisán", dicen, que se utiliza como argumento para explicar la preponderancia día si y día también, de Gürtel en las primeras de los periódicos, de casi todos, y del resto de medios de comunicación. PATXO UNZUETA 15/10/2009
Un aspecto llamativo del caso Gürtel es que personas adultas y con experiencia política se pusieran en manos de una cuadrilla de facinerosos, asumiendo una fuerte dependencia de ellos. Álvaro Pérez, El Bigotes, cabeza de la trama en Valencia, le dijo a Garzón que su organización llevaba "el día a día del partido", montándole "actos casi a diario: mítines, ruedas de prensa, presentaciones...". Si esas actividades, las propias de cualquier partido, las organizaba una entidad externa, ¿qué hacían los dirigentes, asesores y demás personal a sueldo del partido? La dependencia llega al extremo de que el secretario general, Costa, le pida a El Bigotes que interceda ante el presidente Camps para que le meta en su Gobierno; y el propio Camps recurre a esa mediación para que le consiga una foto con Obama.
Si todo se encarga fuera, ¿qué hacen los dirigentes y asesores a sueldo del partido?
El político vocacional y altruista pasó a la historia, pero el político profesional clásico, que pone su conocimiento y experiencia al servicio del partido, también se ha pasado de moda: ahora su trabajo consiste en encargar trabajos a otros. Los informes encomendados por el Gobierno catalán a asesores externos, muchos de ellos ligados a los partidos que lo forman, han suscitado una emoción limitada en esa comunidad y apenas ha trascendido fuera de ella. Sin embargo, esa forma de canalizar dinero público hacia bolsillos privados o del partido recuerda al montaje de los informes ficticios de Filesa, que tanto escándalo suscitaron a comienzos de los noventa.
Seguramente, no todos los informes son tan esotéricos como algunos de los que la prensa ha citado desde que se destapó el asunto (y que los miembros del Govern se resisten a hacer públicos, sin duda porque les da vergüenza que se conozcan). En primavera se supo que los había sobre temas como el cultivo de la chufa, el murciélago Nana o la almeja brillante; o uno que respondía a la petición de "argumentos para el fomento del juguete no sexista": alguien estaba a favor de ese tipo de juguetes, pero necesitaba ayuda para saber por qué. Otros que se han conocido este otoño son igual de absurdos, como el destinado a conocer la opinión que los niños tienen de la consejera de Sanidad o la que los columnistas de la prensa catalana tienen de los partidos del tripartito de Montilla.
En 2007, ese Gobierno encargó 2.967 informes externos, con un coste de 32 millones de euros. De una muestra de 300 analizados por una empresa auditora, 49 fueron considerados superfluos: directamente inútiles o que podían haber sido realizados por personal a sueldo del Gobierno. Esos 49 informes costaron 729.000 euros. Extrapolando la cifra en relación con los casi 3.000 encargados sale un coste (o sea, un dispendio) de siete millones de euros.
Una ironía del destino ha querido que uno de los informes, que versaba sobre "buenas prácticas en el sector cultural", fuera encargado (por 11.600 euros) al secretario de la Fundació Orfeó Català, recientemente destituido por el caso Millet: la estafa de guante blanco por un importe de 20 millones de euros, una parte de los cuales fue canalizada hacia una asociación ligada a CiU, a modo de blindaje público de la corrupción particular. Con el añadido de que la entidad saqueada recibió en los últimos diez años fuertes subvenciones del Ministerio de Cultura (25 millones de euros), la Generalitat (6,7 millones) y el Ayuntamiento de Barcelona (4,3 millones).
Cuando la economía iba viento en popa, no había mucha presión para que las instituciones subvencionadas rindieran cuentas de la utilización de los dineros públicos. Está por ver si seguirá siendo así con cuatro millones de parados, y si los escándalos de corrupción tienen repercusiones electorales. Algún sondeo reciente (Público, 12-10-09) indica que el PP sí pierde votos (por la corrupción), pero menos que el PSOE (por la crisis). Esto puede deberse a que a quien gobierna se le considera responsable en alguna medida de no haber impedido la corrupción; pero también a que la irritación que provoca el desempleo masivo favorece el trasvase de votos del partido gobernante al de la oposición, mientras que la corrupción más bien favorece la abstención.
El descrédito de los partidos es otro factor que la crisis ha potenciado. Existe el riesgo de que ese descrédito aliente a su vez el surgimiento de movimientos populistas o antisistema, de insumisión fiscal o de impugnación de la democracia. Hay algún síntoma de esto, pero la propia crisis puede ser una ocasión para que los partidos se reformen internamente, adoptando métodos de funcionamiento más austeros (como la crisis del petróleo de los años setenta sirvió para modificar algunos usos del consumo energético) y comprometiéndose a rendir cuentas del dinero que reciben y administran.
Un experto en la materia propuso hace años esta ecuación para definir la propensión a la corrupción: monopolio de la decisión pública, más discrecionalidad en la decisión, menos obligación de rendir cuentas. No es casual que la corrupción tienda a florecer en los periodos o territorios en que la oposición está muy debilitada frente a Gobiernos con mayoría absoluta. El poder ciega y el poder absoluto ciega absolutamente.
"Los que expresan dudas sobre el cambio climático están mal informados o tienen otra finalidad".
o se las empezó a denominar en toda la península) eran mujeres que, sin importar su aspecto físico o edad, prestaban consuelo con maniobras de masturbación a los numerosos soldados heridos en las batallas de la reciente guerra carlista española.
"Al alba, y con un tiempo duro con viento de levante de 35 nudos..." así explicaba el entonces ministro de defensa Federico Trillo la surrealista "liberación" del islote Perejil, que ha vuelto a ponerse de moda gracias a los gudaris vascos del PNV comandados por Urkullu, que ha querido quitarse de la espina de ver ondear la bandera del estado (española, po supuesto) en lo alto del monte Gorbea ("en lo mas alto hay una cruz de amor...") escenificando una guerra de banderas muy del gusto de nacionalistas, de todo signo y condición. Para mediar en el conflicto, ponemos nuestro granito de arena en la disputa textil aportando foto de la hazaña montañera llevada a cabo por un conocido grupo de montaña asturiano, que hizo ondear la enseña astur debajo mismo de la cruz del Gorbea, al tiempo que entonaba el obligado "Asturias, Patria querida" como si tal cosa.
De la profusión y a menudo arbitrariedad de los callejeros de nuestras ciudades y pueblos proviene aquella anécdota de Santiago Ramón y Cajal, por la que un vecino del ilustre investigador, el doctor Mata, colgó una advertencia, molesto por las continuas confusiones: En el nomenclátor puede comprobarse cómo se conectan las calles. Algunos contactos son naturalísimos: calle de Avellaners y calle de Ametllers, y la calle de Cardenera se une a la de Pasarell. Huelga decir que la lógica preside el encuentro de la calle de Sagristans con la de Capellans. Aún hay otro ejemplo: a la calle de la Estrella Polar se entra –no podía ser de otro modo– por la calle de las Nebuloses. Y, claro, a la plaza del Firmament se accede por la calle de los Satèl·lits.
Ya lo dejo dicho Marx, ""inteligencia militar es una contradición en sus términos", y nos lo han demostrado sobradamente que como expertos no tienen precio, lo mas probable es que apuesten por el caballo perdedor como nos dice Rosa Montero en su artículo. Pasa igual que con los economistas y la crisis global, no solo no han sabido adelantarse, no saben lo que pasa y desde luego no saben que hay que hacer para arreglar el desaguisado. Es seguro que esta crisis, si algún día se supera, se estudie en la universidades dentro de 50 años, el resto una incognita.ROSA MONTERO 23/06/2009
Hoy los iraníes vuelven a hacer retumbar las calles con su protesta heroica, como con el sha; pero, al contrario que entonces, ahora los expertos no hacen más que arrugar la nariz y desconfiar de Musaví y de la revuelta. Lo cual debe de ser una buena señal, porque los expertos y los servicios secretos siempre se equivocan. La pifiaron, ya digo, cuando Jomeini. Y cuando el muro de Berlín, y a la hora de analizar los síntomas previos del 11-S, y cuando armaron hasta los dientes a los talibanes o a Sadam Husein, considerándolos amigos de Occidente, y luego ya vieron la guasa que tuvo todo eso. ¿Que ahora dicen que Musaví y Ahmadineyad son dos caras de lo mismo? Estupendo: entonces hay que apoyar la algarada iraní, porque probablemente traerá la democracia.


No estoy del todo de acuerdo con lo que dice Joan Barril, de hecho es imparable la sustitución del libro por los soportes digitales, pero es cierto que el libro ha tenido un exito enorme, aunque el libro no es irrompible, es fungible y decididamente inflamable, como nos demostró Ray Bradbury en su novela Fahrenheit 451 (los 233 grados centigrados en los que arde el papel), y desde luego no es el mismo libro para todos, cada uno nos hacemos uno para nosotros, el libro ha transmitido tantos errores, dogmas y disparates como supuestamente hará su sucesor, sus autores siempre son conocidos, o al menos los autores de un libro se conocen siempre a través de lo que escriben. La misma luz de la que depende los libros tradicionales alumbrará a los nuevos, y por supuesto se podrán subrayar, copiar, consultar, cambiar el tamaño de letra, de idioma y forma. Los libros se prestan y la mayoria de las veces no vuelven, tiene su propio orgullo, seguro que en adelante van a estar mas a gusto siendo compartidos.
P.D.: Hoy (San Bernabé, que significa "hijo del consolador" (?) , aquel judio que murio lapidado por judios de la diáspora en Salamina (¡cágate lorito!) tertulia et gran inauguración de las Fiestas del Corpus Christi, Mercado mediaval, pulpeiras, gigantes y cabezudos locales... (ya sabeis aquello de que con un vaso de vino en la mano, nos miramos a los ojos (Arturo dixit) y decimos: "Sangre de Cristo, cuanto ha que no te he visto, y ahora que te veo, GLORIA IN EXCELSIS DEO").
Por lo visto, ese sabio del mamporro llamado Arnold Schwarzenegger, gobernador electo del estado de California por el partido republicano, ha decidido que los libros desaparezcan de las escuelas. Schwarzenegger fundamenta su decisión en el presupuesto: lo de los libros es caro y, además, dice, con el soporte digital por internet los alumnos californianos conseguirán una mejor formación.
La falsedad de una pantalla se multiplica en pocos segundos de forma acrítica por todo el mundo. La verdad libresca, en cambio, exige al menos otro libro para rebatirla. Con la pantalla, sabemos. Con el libro, aprendemos a saber.
A unos días de las elecciones, y en medio de un enorme griterío de politicos y medios de comunicación, es bueno que nos recuerden lo que ha significado y significa Europa para nosotros. De los resultados se derivarán en orden interno las consecuencias que se quieran, pero seguro que lo mas importante es que se refuerce la idea de Europa como oposición a los localismos nacionales.
